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Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202-4012, USA Volumen XXVIII, Número 2 |
Mejoramiento del accesoSi se facilita la obtención de AO se ayuda a las mujeres a usarlos eficazmente. En la provisión de un buen acceso están incluidos los suministros regulares y píldoras económicamente accesibles, ofrecidas de manera conveniente. Si el acceso es difícil, algunas mujeres interrumpen el uso de la píldora, mientras otras no la toman todos los días para que el paquete dure más tiempo. Y otras pueden cambiarla por otros métodos menos eficaces pero que son más fáciles de obtener o no requieren frecuente reabastecimiento. Lo siguiente puede ayudar a los programas a lograr que la píldora sea económicamente accesible, conveniente y fácil de conseguir:
En cualquier programa una buena gestión logística es de importancia crucial para que los AO se hallen siempre disponibles y en abundancia. Mejor acceso a los dispensariosComo ocurre con otros métodos anticonceptivos, es más probable que las mujeres con fácil acceso a la píldora la usen. Varios estudios han demostrado que la distancia al dispensario de planificación familiar y el tiempo requerido para llegar allí influyen sobremanera en la decisión de la mujer de usar un método de planificación familiar (169, 226). En Tailandia, por ejemplo, un estudio reveló que cuanto más cerca vivían las clientes de un centro de servicios de planificación familiar, más probable era que practicaran la anticoncepción. Unos pocos minutos más de viaje hasta el centro incidían considerablemente en el uso de anticonceptivos. Así, por ejemplo, entre las mujeres que vivían a menos de tres minutos de un dispensario, 47% estaban usando la píldora en comparación con 24% de las que vivían a seis o más minutos de viaje (49). En Egipto también el uso de la píldora bajaba apreciablemente a medida que aumentaba el tiempo de viaje (108). Otro factor que ayuda a asegurar el uso continuo de la píldora es la existencia de un lugar conveniente para obtener más píldoras. En Ghana se estudiaron las mujeres que las obtenían en un dispensario y se encontró que casi la mitad de las usuarias de la píldora que no regresaban para reabastecerse seguían, empero, tomando la píldora. Estas mujeres preferían comprarla en un lugar más conveniente, generalmente en farmacias cercanas a sus hogares. Las mujeres con una fuente conveniente de suministros tenían una probabilidad más de tres veces mayor de continuar usando AO por un período de un año y dos veces mayor de continuar usándolos por un período de dos años que las mujeres que no contaban con una fuente conveniente de suministros (227). El citado estudio sugiere que los dispensarios de planificación familiar no deberán suponer que las clientes que no regresan para reabastecerse han dejado de usar la píldora. Especialmente donde las píldoras se consiguen en numerosos tipos de lugares, muchas mujeres las obtienen en el más conveniente. De modo que, aun en el caso de las mujeres que obtienen inicialmente la píldora en los dispensarios, es posible ayudarlas a seguir tomándola si se la ofrece en toda clase de lugares públicos y comerciales, inclusive en lugares no relacionados con otros servicios de atención de salud. Los dispensadores de atención pueden informar a las clientes no sólo acerca de los servicios centrados en el dispensario, sino también acerca de otros proveedores de píldoras (151). Suministro de más paquetes de píldoras. Si se le da a una mujer más de un paquete de píldoras a la vez se reduce la probabilidad de que se quede sin píldoras. Además, si se ayuda a disminuir la cantidad de veces que la cliente debe retornar al dispensario, se reduce la congestión y el tiempo de espera en éste. La entrega de13 paquetes a cada mujer —suministros para todo un año— es ideal si la mujer no sufre ningún trastorno de salud, como diabetes no vascular, que debe vigilarse (84, 85). Después del primer año de uso de la píldora, las clientes pueden volver a abastecerse por otro año e incluso por 18 meses más, si la fecha de vencimiento de los paquetes de píldoras lo permite (84, 95). Si no se dispone de existencias suficientes para entregar a las usuarias de la píldora suministros para todo un año, habrá que darles al menos tres o cuatro paquetes. En los planes para el seguimiento habrá que dejar pasar tiempo suficiente para obtener más píldoras antes de que éstas se les acaben (84, 111, 180, 235). En los primeros años de la píldora, cuando la dosis era más alta, a veces se recomendaban visitas de seguimiento mensuales para vigilar más estrictamente la aparición de efectos secundarios serios. Pero hoy día las píldoras de dosis baja son más inocuas que nunca y no se necesitan visitas complementarias, excepto para reabastecerse (220). Aun así, los dispensadores de atención suelen limitar el número de paquetes que entregan a las clientes porque piensan, incorrectamente, que necesitan vigilar la salud de las usuarias de las píldoras (228). |
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