CONTENIDO

         Capítulos
  1. La brecha entre el uso y la necesidad: una crisis sanitaria
  2. El comportamiento sexual y los condones
  3. Conocimiento de los condones y del SIDA
  4. ¿Cuán eficaces son los condones?
  5. Nuevos condones para el nuevo milenio
  6. Mejoramiento del acceso
  7. Promoción de los condones
  8. Políticas para incrementar el uso de condones

TEMA PRINCIPALES

Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins University School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202,USA


Volumen XXVII, Número 1,
Abril de 1999

Serie H, Número 9

El uso constante y correcto del condón

Por lo común, los condones se usan con inconstancia o incorrectamente. Numerosos estudios, pero no todos, en los que se trata de averiguar por qué fallan los condones, han revelado que la inconstancia del uso o el uso incorrecto son, más que el menoscabo en el juicio por el consumo de alcohol y drogas, las causas más probables del fracaso de los condones (123, 198, 315, 445, 462, 483, 515).

Son muchas las parejas que no usan condones cada vez que tienen relaciones sexuales. En Bangladesh, por ejemplo, sólo un 60% de los hombres casados que dijeron estar usando condones con fines anticonceptivos los usaban en cada acto sexual (5). En un análisis realizado en 1990 de mujeres de Estados Unidos se encontró que sólo 46% de las mujeres casadas y 42% de las mujeres nunca casadas que usaban condones con fines anticonceptivos declararon usarlos constantemente (403). La constancia del uso puede variar por tipo de relación, registrándose el uso más constante en las relaciones de alto riesgo (350).


Ministerio de Salud de Uganda

Ministerio de Salud de Kenya
Tal como lo ilustran los carteles de Uganda (a la izquierda) y de Kenya, es importante usar condones en cada acto sexual y usarlos correctamente. Si se los usa constante y correctamente, los condones proporcionan protección eficaz contra el VIH y otras ITS.

Entre los usuarios de condones, el uso inconstante da lugar a una gran proporción de embarazos involuntarios. En un estudio realizado en los Estados Unidos de 1982 a 1984, por ejemplo, casi 60% de los embarazos entre usuarias de condones eran el resultado del uso inconstante (500).

El uso incorrecto de condones también trae como consecuencia embarazos e infecciones. En el mismo estudio precitado el uso incorrecto resultó en aproximadamente un cuarto de embarazos involuntarios (500). Pueden producirse roturas o desgarros a causa del uso incorrecto, como cuando se desenrolla el condón antes de colocarlo, se trata de poner el condón teniendo el borde enrollado hacia el cuerpo en lugar de hacia afuera de éste, se rasga el condón con las uñas o anillos y se vuelven a usar los condones (502). Otras prácticas deficientes permiten el contacto sin protección—comenzar el coito y luego retirar el pene para colocar el condón, o no sostener el borde del condón durante el retiro después de la eyaculación, dejando así que el condón se salga y se desparrame el semen (383, 502).

En la mayoría de los estudios se comunica que los condones se rompen menos del 2% del tiempo durante el coito vaginal o el retiro de la vagina, extendiéndose desde menos del 1% al 13% entre los diversos estudios. El coito anal pone habitualmente mayor tensión en el condón, pese a lo cual en tres o cuatro estudios se encontró que las tasas de rotura eran en este caso del 2,1% o menos; la escala en los cuatro estudios era del 1,6% al 7,3% (135, 217, 530, 567).

Los estudios informan que los condones se salen del pene completamente en aproximadamente 1% a 5% de los actos de coito vaginal y se resbalan sin caerse en 3% a 13% de los casos (17, 198, 314, 374, 375, 458, 536). Las tasas de resbalamiento durante el coito anal se extienden desde menos del 2% al 21% (135, 217, 501, 567, 575).

El olvido o el mal uso de un condón no siempre lleva al embarazo. La mujer es fértil sólo durante unos pocos días de cada ciclo menstrual; se ha estimado que la probabilidad de que quede embarazada por un acto sexual en un día fortuito es del 2% al 4%, término medio (526). En una encuesta, mujeres estadounidenses declararon 443 roturas del condón resultantes en 19 embarazos—un embarazo por cada 23 roturas, ó 4,3 embarazos por 100 roturas del condón (240).

No todas las clases de roturas del condón son igualmente peligrosas, dependiendo del grado de exposición al semen y los fluidos vaginales (198). Las roturas que se producen mientras se está poniendo el condón no presentan riesgo siempre que el usuario se dé cuenta de que está roto y lo sustituya por un nuevo condón. En los estudios se informa que 24% al 65% de las roturas ocurren antes del coito (508, 510, 511, 536, 539).

Tampoco la mayoría de las exposiciones al riesgo de infección llevan a producir infección. Se ha estimado, por ejemplo, que la probabilidad de ser infectado por el VIH en una sola exposición sexual sin protección varía entre menos de 1 en 1.000 y más de 1 en 10, dependiendo de que la transmisión sea del hombre a la mujer, de la mujer al hombre, del hombre al hombre, y de que la persona expuesta tenga o no úlceras genitales (18, 29, 73, 340, 393).

Cómo usar mejor los condones. Las tasas de rotura de los condones difieren de manera pronunciada de una pareja a otra (5, 405, 580). En un estudio se encontró que los hombres casados rompían los condones más frecuentemente con las amigas que con las esposas (263). La rotura está concentrada en una minoría de usuarios (503). En un estudio en el que participaron seis voluntarios para poner a prueba condones nuevos y viejos, un hombre fue el responsable de casi la mitad del total de las roturas (189). En un estudio retrospectivo de 41 trabajadoras sexuales de Nevada, Estados Unidos, una mujer fue la causante de más del 40% de las roturas de los condones (17).

En otros estudios, pero no en todos, se ha encontrado que los usuarios inexpertos rompen los condones más a menudo que los usuarios con más experiencia (17, 240, 263, 322, 405). En general, las parejas casadas de más edad que han usado condones por algún tiempo y otras parejas fuertemente motivadas para evitar el embarazo son los usuarios más capaces, lo mismo que en el uso de la mayor parte de los métodos anticonceptivos (509).

La lubricación vaginal insuficiente puede contribuir a la rotura de los condones—problema éste que a menudo podría remediarse prolongando la estimulación erótica (298). La preferencia de algunos hombres por el “coito seco”, notificado en partes de África, puede contribuir a la rotura (465). El uso de condones lubricados o de lubricantes apropiados con los condones puede ayudar a reducir las roturas.

Cabe notar que los lubricantes usados con los condones de látex no deben contener aceite. Los aceites minerales o vegetales del lubricante pueden aumentar considerablemente el riesgo de rotura porque luego de cinco minutos o menos de aceitarse, el látex se afloja (573). Estos aceites se encuentran en productos comunes como el petrolato, lociones para la piel y aceites de cocina. Muchas personas usan estos productos para lubricar los condones (510, 536).

Los productos que contienen agua en lugar de aceite—como por ejemplo, la glicerina, la clara de huevo y el K-Y Jelly—no dañan el látex. Tampoco lo dañan las jaleas o espumas espermicidas, que además actúan de lubricantes y puede proporcionar protección extra, pero pueden causar irritación si se usan varias veces por día. Por otra parte, algunos de los lubricantes inocuos son difíciles de encontrar o son caros en algunos lugares. Los programas pueden ayudar a identificar productos de bajo costo y de fácil obtención que podrían utilizarse sin riesgo como lubricantes.


Anterior | Siguiente
Parte principal | Contenido


111 Market Place, Suite 310, Baltimore, MD 21202, USA
Phone: (410) 659.6300/Fax: (410) 659.6266/E-mail: Poprepts@jhuccp.org

Population Reports