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Abril de 1999 Serie H, Número 9 |
Nuevos condones para el nuevo milenio Durante la última década han entrado al mercado algunos tipos nuevos de condones y se han diseñado y probado otros nuevos condones. Quizá el acontecimiento más importante haya sido la introducción del condón femenino, que ha tenido amplia aceptación y se usa ahora en más de 30 países (564). El perfeccionamiento de la tecnología y el mejor control de la calidad significa que los mejores fabricantes de condones pueden ahora fabricar condones de látex muy uniformes, fuertes y elásticos (207, 564). Las últimas innovaciones incluyen nuevos materiales, tamaños, formas, colores, texturas, aromas y sabores y nuevas clases de lubricantes (210). Además se están preparando nuevos métodos de barrera y microbicidas.
Una variación es el condón femenino Janesway, un calzón de algodón al que se le ha incorporado una bolsita de látex en la entrepierna. El calzón cubre toda el área genital femenina externa y está destinado a prevenir el intercambio de fluidos o el contacto de las áreas genitales entre la pareja (254, 450). El condón Janesway se halla en etapa de preparación en HHH Development y el Consejo de Salud Familiar de California (196). El condón femenino Reality está hecho de poliuretano. Es una bolsita suelta, suave y delgada, con dos anillos flexibles, uno en cada extremo. El anillo en el extremo cerrado se usa para insertar el condón en la vagina y mantenerlo en su lugar. El anillo exterior queda fuera de la vagina y cubre parte de los órganos genitales externos (158, 324). Aunque está diseñado para que lo usen las mujeres, el condón femenino también ha sido usado por hombres en el coito anal con otros hombres (70, 262, 353). En las pruebas de laboratorio los condones femeninos de poliuretano han probado ser impermeables al semen y los organismos infecciosos, incluido el VIH (163, 371). Si bien son pocos los datos de los estudios clínicos sobre la eficacia y la prevención de enfermedades, las tasas de eficacia anticonceptiva y de prevención de enfermedades parecen comparables a las de los condones masculinos (193, 507).
Ventajas y desventajas. El condón femenino de FHC posee varias ventajas con respecto al condón masculino. Puede ser más conveniente de usar porque puede colocarse antes del coito, no se requiere para colocarlo la erección del pene, y como los condones masculinos de plástico, puede usarse con lubricantes oleosos (31, 82, 98, 158, 163, 267, 281, 419, 455, 604). Una importante ventaja del condón femenino es que las mujeres tienen más participación en el inicio del uso (10, 187). Las mujeres encuentran que el nuevo condón femenino les confiere poder, de acuerdo con informes de Costa Rica, Indonesia, México, Senegal, Tanzania y Zimbabwe. Muchas dicen que les da una oportunidad mejor de comunicar su deseo de tener relaciones sexuales más libres de riesgo (6, 163, 249, 436). En Filadelfia, mujeres norteamericanas dijeron que les gustaba el condón femenino porque les confería protección, una sensación natural y el poder para iniciar la protección (455). Pero aun las cuestiones relativas al poder, la habilidad para comunicarse y las complejas técnicas de negociación y de adopción conjunta de decisiones son importantes para el feliz uso del condón femenino, como para el condón masculino (12, 31, 72). En los estudios se comunica que las objeciones de los hombres han llevado a la interrupción del uso por parte de algunas mujeres (68, 370, 604). Actualmente se hallan en curso numerosos estudios acerca de la negociación y otros aspectos del uso de los condones femeninos (365). El condón femenino también tiene inconvenientes. A algunos no les gusta porque cubre los genitales externos. También puede ser ruidoso, y algunas mujeres encuentran que es doloroso de usar, especialmente a causa del anillo interno. Puede ser difícil de manipular y colocar, especialmente para las usuarias inexpertas. Puede desplazarse durante el coito. Probablemente no atraiga a algunas mujeres si lo asocian, como ocurre con el condón masculino, con la prostitución y la infidelidad (31, 98, 281, 419). El hecho de que es caro puede ser la principal desventaja del condón femenino. El precio en el comercio minorista del condón femenino, de US$1 para arriba, lo hace prohibitivo para muchas personas de los países en desarrollo (163). Para bajar el precio de los condones femeninos a los consumidores, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (UNAIDS) negoció en 1996 un contrato por 3 años con la FHC para obtener un precio reducido de unos US$0,62 por condón para las compras en grandes cantidades (10, 249, 430). (El precio de los condones masculinos en grandes cantidades en el mercado mundial es actualmente inferior a 3 centavos de dólar de los Estados Unidos cada uno (200). Además, muchos de los condones femeninos suministrados en virtud del contrato se distribuyen a través de programas de comercialización social, que reducen aún más los precios al consumidor (ver Capitulo 6.3). Los condones femeninos serían más económicos si se pudieran volver a usar. Pero al igual que los condones masculinos, se recomienda que el condón femenino se use solo una vez y se descarte inmediatamente (163). Sería arriesgado volverlo a usar si quedaran organismos patógenos, y el condón podría perder su integridad estructural (604). Sin embargo, algunas mujeres vuelven a usar los condones femeninos (576). Se están realizando varios estudios sobre el uso repetido de los condones femeninos (130, 163, 206, 432). En un estudio de laboratorio de los efectos encontrados en los condones femeninos después de lavarlos, secarlos y volverlos a lubricar 10 veces, no se encontró deterioro apreciable de su integridad estructural (347). USFDA no ha aprobado el condón femenino para volverse a usar y podrían pasar cinco años hasta entonces, si es que llega a aprobarse (10). Aceptabilidad y uso. Los pocos estudios realizados hasta la fecha, por ejemplo en Kenya y Brasil, indican que a muchas personas les gustan los condones femeninos y los han de usar (31, 455). En Brasil, 75% de las mujeres dijeron que les gustaba “muchísimo”el condón femenino, mientras sólo 5% dijeron que no les gustaba (281). Las trabajadoras sexuales, que tienden a estar muy al tanto de los peligros de las infecciones, suelen estar ansiosas de conseguir condones femeninos (98, 163, 331). La distribución del condón femenino ha aumentado rápidamente en los últimos años, especialmente en países en desarrollo. Desde 1992 se han vendido en todo el mundo unos 30 millones de condones femeninos (313). La Female Health Company comunicó que las ventas totales desde octubre de 1997 hasta abril de 1998 inclusive fueron de 4,2 millones de condones femeninos, en comparación con 1,3 millones durante el mismo período un año antes (429). Por otra parte, el número de condones femeninos producidos, distribuidos y usados es aún bastante pequeño en comparación con el número de condones masculinos. En Sudáfrica, Uganda, Zambia y Zimbabwe la venta de condones femeninos ha sido considerable (152, 273). Los programas de comercialización social están ahora suministrando condones femeninos en muchos países de África, Asia y América Latina, principalmente con los auspicios de Population Services International (PSI) (14, 143, 428-430). En Zimbabwe, 30.000 mujeres pidieron en 1996 al gobierno que les diera acceso a los condones femeninos. En 1997 el gobierno volvió a lanzar un programa de comercialización social de condones dirigido por PSI, que introdujo el condón femenino (584). Se preveía que las ventas serían de sólo 4.000 condones por mes, pero en los primeros dos meses se vendieron 80.000 (583). En vista del creciente interés por el condón femenino, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) ha iniciado una campaña para que su personal de campo tome más conciencia de este hecho, enviando muestras de material impreso a todas las oficinas del FNUAP y buscando fondos de donantes para adquirir condones femeninos para los países en desarrollo (200). |