CONTENIDO

         Capítulos
  1. La brecha entre el uso y la necesidad: una crisis sanitaria
  2. El comportamiento sexual y los condones
  3. Conocimiento de los condones y del SIDA
  4. ¿Cuán eficaces son los condones?
  5. Nuevos condones para el nuevo milenio
  6. Mejoramiento del acceso
  7. Promoción de los condones
  8. Políticas para incrementar el uso de condones

    TEMA PRINCIPALES

    Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins University School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202,USA


    Volumen XXVII, Número 1,
    Abril de 1999

    Serie H, Número 9
Políticas para incrementar
         el uso de condones


A medida que crece la necesidad de condones, también aumenta la necesidad de apoyo nacional e internacional a la planificación familiar y la prevención del SIDA. Muchos países necesitan reforzar sus políticas para mejorar el acceso a los condones y promoverlos más.

La ley internacional de derechos humanos pide a los gobiernos que permitan y suministren información que ayude a las personas a proteger su salud reproductiva y su derecho a tomar decisiones (109). Se ha exhortado a los gobiernos a poner fin a las restricciones impuestas a la distribución de condones (256) y a reformar la legislación que prohíbe la promoción y publicidad de los condones (212, 592). El Programa de Acción de la CIPD de 1994 en El Cairo declaró que la promoción y distribución de condones deberá ser parte integral de la atención de salud reproductiva e instó a la OMS y a otras organizaciones internacionales a aumentar la adquisición de condones (543). La OMS y otras organizaciones internacionales han pedido a los gobiernos que garanticen que su población tenga información sobre los condones y acceso a éstos (156, 256, 257, 397, 540, 595).

Apoyo nacional

Prácticamente todos los gobiernos aprueban oficialmente el uso de condones y otros anticonceptivos, y en los últimos años algunos países con políticas neutrales hacia la planificación familiar han adoptado políticas de apoyo, mientras otros han pasado de la oposición a la neutralidad (108, 545). Por otra parte, numerosos gobiernos han actuado lentamente en la formulación de políticas adecuadas respecto del VIH/SIDA (574).

Las políticas nacionales relacionadas con el VIH/SIDA y otras ITS vacilan entre dar más importancia a la prevención o al tratamiento (491). Algunos temen que si se crean y financian nuevos programas para prevenir la propagación del SIDA y otras ITS puede quitarse el apoyo prestado a los programas de tratamiento establecidos (577). Esto fue lo que ocurrió en Sudáfrica, donde en 1988 el Ministro de Salud provocó el enojo de los médicos cuando terminó la financiación del tratamiento con AZT de las mujeres embarazadas infectadas por el VIH, argumentando que el dinero estaría mejor gastado en la prevención (149).

Muchos creen que la concentración en la prevención representa la mejor esperanza de contener la epidemia, a menos que pueda encontrarse una vacuna o una cura (22, 24, 182, 414, 439, 587). Aun si se encontrara una vacuna, los condones seguirán siendo importantes para protegerse contra muchas otras ITS (223).


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Population Reports