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TEMAS PRINCIPALES
Octubre 1995 |
Programas escolares de gran escalaEn los años 60 la preocupación por el veloz crecimiento de la población llevó a que las escuelas incluyeran programas de educación en materia de población. Estos planes de estudio se centraban en la relación entre el crecimiento de la población, la nación y el individuo. Los estudiantes aprendían que lo que ellos decidieran acerca del tamaño de la familia moldearía su futuro y también el futuro de la nación. Los planificadores del desarrollo suponían que esta información motivaría a los jóvenes a limitar el tamaño de la familia (74). Los primeros programas nacionales llevados a cabo en la India, las Filipinas y Corea del Sur a fines de los años 60 y principios de los 70 no trataban la sexualidad ni la anticoncepción. Algunos programas iniciales de los años 70 en América Latina se ocupaban de la fisiología reproductiva humana, mientras que los de Africa ponían el acento en el desarrollo económico y las cuestiones ambientales (74, 424, 495). Entonces, como ahora, cada país confeccionaba los planes de estudio y decidía como se aplicaría el programa. Ahora la mayoría de los programas bajo el amplio concepto de la educación para la vida familiar se concentra en ayudar a los jóvenes a planear vidas productivas. En el material didáctico se examina el crecimiento de la población, pero también temas tales como la salud personal y la nutrición, la planificación de la vida, la adopción de decisiones y el respeto por la mujer y el hombre por igual (446). Algunos programas también tratan la fisiología de la reproducción, la sexualidad y la anticoncepción. Aunque algunos países como la India y Kenya tienen programas uniformes con planes de estudios preparados por los ministerios de educación, otros permiten que las regiones, los distritos escolares, o incluso las distintas escuelas o los maestros elijan los temas que se han de enseñar (446). En muchos lugares los programas de educación para la vida familiar son objeto de controversia y, aunque el gobierno los respalde, no siempre se llevan a cabo, a menudo porque los maestros desaprueban el material didáctico o no han recibido capacitación (320). En su mayor parte, los programas de educación para la vida familiar no se han evaluado ni siquiera descrito en detalle, de modo que se conoce muy poco sobre el impacto que producen. A fines de los años 80 muchas naciones y sistemas escolares consideraban que la educación para la vida familiar en las escuelas era una manera rápida y eficiente de informar al público sobre el SIDA. Los programas ya existentes añadían información sobre el SIDA (495). En algunos países como Malawi y Perú se iniciaron nuevos programas de educación para la vida familiar a fin de tratar el SIDA (81, 234). El Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) han financiado la mayor parte de los programas de educación para la vida familiar de los países en desarrollo. En 1995 el FNUAP estaba apoyando programas escolares nacionales o regionales en 79 países de diversas partes del mundo. En algunos lugares el FNUAP también ayuda a los programas de divulgación de la educación para la vida familiar dirigidos por organizaciones no gubernamentales y grupos juveniles como los Niños Exploradores y las Niñas Exploradoras (447). |