CONTENIDO
Capítulos
- Números crecientes, necesidades diversas
- Crecimiento, cambios y riesgos
- Programas para adultos jóvenes
- Resultados de las evaluaciones
- Cómo ganar el apoyo de la comunidad y los
adultos jóvenes
TEMAS PRINCIPALES
Junto con este número:
Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202-4012, USA.
Volumen XXIII, Número 3
Octubre 1995 |
En la mayoría de los países las controversias y el temor a las controversias han
impedido que se lleven a cabo programas de prestación de servicios en gran
escala (véanse las Chapitulo 4.1, Cómo
conseguir el apoyo de la comunidad). En su mayor parte, los
funcionarios de salud y las organizaciones no gubernamentales han podido
ganarse el apoyo político y del público solo para los programas de pequeña
escala que atienden las necesidades de determinados grupos de jóvenes con
los problemas de salud más obvios y apremiantes —grupos como las niñas embarazadas,
la juventud sin hogar, las jóvenes prostitutas y los usuarios de drogas.
Como resultado, los servicios de salud reproductiva para los jóvenes— sea
dispensarios de extensión, distribución de condones o asesoramiento sobre
anticonceptivos— han seguido siendo esfuerzos modestos y aislados (véase
el Cuadro 9). La
elevada tasa de infección por el VIH entre los jóvenes ha llevado a que
se preste más apoyo a los pequeños programas de prevención del SIDA que
suministran información, condones y capacitación en técnicas de negociación
a los jóvenes más vulnerables.
La experiencia de estos programas a pequeña escala, a menudo innovadores, podría inspirar iniciativas de mayor alcance si se los conociera y aceptara más ampliamente. Por ejemplo, programas de pequeño alcance ofrecen algunos servicios de salud a los jóvenes en centros de la juventud de Jamaica, albergues de la juventud de la YWCA de Ghana, fábricas de México y Tailandia, distritos de cabarets de Chipre (87, 95, 186, 479, 503). En Brasil y Tanzanía se están llevando a cabo programas piloto en los que se emperimenta con métodos de capacitación de agentes comunitarios y dispensadores de atención sanitaria que trabajan con los jóvenes (116, 372, 589). |