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Octubre 1995 |
Cómo atraer a los adultos jóvenesAsí, pues, pese al interés en la sexualidad y en las relaciones íntimas, los programas pueden encontrar difícil llegar a los adultos jóvenes. Los jóvenes reciben con cautela los confusos mensajes de la sociedad. Muy rápidamente perciben y rechazan los mensajes hipócritas sobre el comportamiento sexual y desconfían de los adultos que tratan de ocultar los aspectos positivos de la sexualidad. Empezaron a aprender sobre este tema a través de la experimentación y la experiencia y no porque escucharon a sus mayores. Están dispuestos a tomar riesgos a fin de probar su habilidad para elegir y a menudo ensayan o adoptan tipos de comportamiento no saludable, como beber, fumar o tener relaciones sexuales peligrosas. Además, por lo común gozan de buena salud y tal vez no consideren que la actividad sexual presente problemas de salud. Por lo tanto es de importancia crucial para los programas y los dispensadores de atención que tratan de atender a estos clientes que los escuchen para entender su punto de vista y aprendan a conversar con ellos. Determinar las necesidades insatisfechas. El primer paso para atraer a los jóvenes es trabajar con ellos para averiguar qué necesitan. Sus necesidades insatisfechas suelen diferir, incluso entre los adultos jóvenes de edad parecida y del mismo género (véanse las capitulo 1 Números crecientes, necesidades diversas). Por ejemplo, muchos adultos jóvenes necesitan apoyo para postergar la relación coital. Otros tienen relaciones sexuales sólo de manera esporádica y necesitan saber cómo protegerse del embarazo no deseado y de las enfermedades. Otros no están casados y tienen relaciones sexuales de manera regular, en algunos casos con otros de su mismo sexo, y necesitan servicios integrales de salud reproductiva. Algunos han sido sexualmente maltratados o forzados a tener relaciones sexuales y necesitan tratamiento y protección. Muchas jóvenes se casan y necesitan muchos de los mismos servicios ofrecidos a las mujeres casadas de más edad. Algunas están teniendo hijos y necesitan servicios de salud materna para poder tenerlos sin peligro y atenderlos. Una buena manera de averiguar cuáles son las necesidades de los adultos jóvenes es preguntándoles. Por eso las encuestas, las discusiones de grupos de enfoque y las entrevistas a fondo son puntos de partida comunes para diseñar programas para jóvenes, como han de serlo para todos los programas de servicios. Aún más útil sería que los jóvenes adultos mismos participaran en el programa —por ejemplo, preparando mensajes, revisando el material para el programa, evaluando los efectos del programa, trabajando en la educación entre compañeros o en otras tareas, ayudando en la planificación de programas o en los consejos consultivos, y trabajando en las campañas de promoción. Sus opiniones ayudan a asegurar que el programa resulte atractivo. Además, su participación puede despertar el interés de otros jóvenes en el programa y ayudar a que lo consideren válido. En Africa grupos juveniles que trabajan con la Organización Mundial de la Salud (OMS) se han valido de un "método narrativo" innovador para recoger información sobre la vida de los adultos jóvenes y luego planear programas (549). En 11 países jóvenes dirigentes reunidos en talleres elaboraron relatos sobre un joven y una muchacha que se miran, se encuentran, traban amistad y enfrentan decisiones acerca de su relación. Por medio de dramatizaciones los participantes determinaron cómo hubiera ocurrido todo esto en sus respectivas comunidades. Además, sugirieron las distintas trayectorias que podía seguir el relato en puntos cruciales. Por ejemplo, si la muchacha descubre que está embarazada, se lo podría contar a la madre, buscar que le practicaran un aborto o escaparse con el novio. Más adelante, unos 13.000 jóvenes de los 11 países revisaron estos relatos y eligieron las trayectorias del relato que les parecieron más típicas (548). Los adultos jóvenes que participaron en este estudio utilizaron los relatos terminados para preparar mensajes, material educativo y ejercicios de dramatización (549). Crear formas de comunicación destinadas a los jóvenes. Los programas para adultos jóvenes se encuentran luchando contra una marea de información errónea y actitudes nada saludables, tratando de presentar mensajes equilibrados y creíbles acerca de lo que significa ser un ser humano sexual. Para lograr esto es menester ofrecer a los adultos jóvenes la información que necesitan y desean —acerca del modo en que la sexualidad influye en el curso de sus vidas y en sus relaciones con los demás. Como este aprendizaje es un proceso gradual, los programas deben preparar mensajes que sean adecuados a las distintas etapas de la vida de estos jóvenes. La segmentación de los destinatarios de los mensajes presenta un importante problema a los programas: cómo llegar a los grupos de jóvenes con necesidades completamente distintas con mensajes y servicios adecuados para cada uno. Nuevamente aquí los programas necesitan trabajar con los jóvenes para crear mensajes atractivos y satisfacer las distintas necesidades de información y fomentar el comportamiento saludable. Los adultos y los jóvenes pueden ver las cosas de manera muy diferente, pero si colaboran pueden ser capaces de crear mensajes y material que los adultos consideran aceptables y los jóvenes encuentran pertinentes. Para llegar a los jóvenes el mensaje debe ser atrayente y presentarse en forma interesante. Puesto que a los jóvenes les gusta la música, videos, películas, obras de teatro y otros medios de entretenimiento, será bueno transmitir de esta forma los mensajes sobre salud reproductiva. Para los adultos jóvenes los medios de difusión ya son la fuente de información sobre las relaciones sexuales (véase el recuadro ¿Dónde reciben su educación sexual los jóvenes?), pero mucho de lo que ven y oyen es incorrecto, incompleto, engañoso o desviado, y el comportamiento irresponsable se pinta como si fuera apasionante e incluso provechoso. Algunos programas de salud han comenzado ahora a valerse de formas de entretenimiento para llegar a los adultos jóvenes con mensajes sobre la salud reproductiva. Algunos programas los transmiten a través de canciones populares por la radio o por medio de videos musicales en la televisión que pueden llegar a todos los adultos jóvenes. Otros abordan las necesidades de grupos determinados de adultos jóvenes con videos, obras de teatro, tiras cómicas, servicios de consulta telefónica directa y otro material de los medios de comunicación (109, 235, 270, 368, 414, 480) (véase el suplemento, "Cómo llegar a los adultos jóvenes mediante el entretenimiento"). Llegar a la gente joven dondequiera que se encuentre. Aun más que los adultos, los jóvenes pueden sentirse avergonzados de acudir a los dispensarios, o tal vez no sepan cómo obtener ninguna clase atención médica. Los programas pueden llegar a un mayor número de jóvenes si establecen dispensarios o emplean agentes de extensión en las escuelas, fábricas, establecimientos deportivos o esquinas de la ciudad. Street Kids International, por ejemplo, se vale de camionetas con equipo de video para llegar a los jóvenes sin hogar que viven en la calle de ciudades como Colombo, Nairobi, Manila, Nueva York, Rio de Janeiro y Toronto (107). En Rumania un programa inauguró en la temporada de las vacaciones de verano un dispensario en una playa muy frecuentada (509). Los compañeros educadores pueden ponerse en contacto con otros adultos jóvenes en los lugares en que se reúnen. Por ejemplo, la Asociación Cristiana de Salud de Kenya capacita a los jóvenes para que actúen como "educadores para la vida adulta", empleando discusiones, conferencias, películas, visitas a las escuelas y actividades en clubes para llegar a los jóvenes (313). En México los jóvenes trabajadores recorren escuelas, fábricas, bases militares, bares o acontecimientos deportivos —en cualquier parte donde puedan hablar otros jóvenes (309, 408). Los jóvenes educadores a menudo suministran condones, método este que no requiere una visita al dispensario. Muchos medios de comunicación también pueden, por supuesto, llegar a los jóvenes dondequiera que estén. Las telenovelas, videos, espacios de televisión, carteles de acontecimientos deportivos, servicios de consultas telefónicas directas, canciones, camisetas y representaciones teatrales han llegado a los jóvenes con mensajes sobre la salud. Articular las actividades de comunicación con los servicios de salud. En general los programas consiguen informar a los jóvenes acerca de la salud reproductiva, pero éstos no pueden aprovechar esta información si no saben dónde obtener más información o servicios (véase el recuadro Selección de anticonceptivos para adultos jóvenes sexualmente activos). Los jóvenes necesitan diversos recursos. Los jóvenes sexualmente inactivos pueden querer saber dónde pueden obtener orientación o protección si temen que se les hagan requerimientos sexuales. Los jóvenes sexualmente activos y las muchachas embarazadas necesitan servicios de salud. Una parte esencial pero a menudo descuidada de los programas de educación para la vida familiar es la información sobre la manera de utilizar los recursos sanitarios y sociales de la comunidad. Los programas para los jóvenes pueden mantener un directorio de servicios a los cuales enviarlos, pero es mejor que también se dirijan a los jóvenes ofreciéndoles remitirlos a esos servicios. En Perú el Apoyo a Programas de Población (APROPO) ha llevado a cabo representaciones teatrales en la calle que salvan de diversas maneras la brecha existente entre la información y los servicios. Los actores callejeros distribuyen folletos y presentan escenas humorísticas de 15 minutos de duración sobre los métodos anticonceptivos. Los actores piden al público que haga preguntas y a veces dirigen a personas del público a los "quioscos de asesoramiento", donde pueden hablar en forma privada con un consejero. Los actores y consejeros también proporcionan la dirección de dispensarios que suministran información y más centros de consulta (387). La Campaña Filipina para los Jóvenes por Múltiples Medios de Comunicación promueve y opera un servicio de consulta telefónica directa que envía a los que llaman a cualquiera de las 40 dependencias que ofrecen una amplia variedad de servicios (414). |