ÍNDICE

       Capítulos
Recomendaciones: del Grupo de Trabajo de Orientación/Competencia Técnica:
  1. Anticonceptivos orales combinados
  2. Píldoras sólo de progestágeno
  3. Inyectables sólo de progestágeno
  4. Anticonceptivos inyectables combinados
  5. Implantes Norplant
  6. DIU con cobre
  7. Esterilización femenina
  8. Vasectomía
  9. Método de la amenorrea de la lactancia
  10. Planificación familiar natural
  11. Método de barrera
Agencia de stados Unidos ara el Desarrollo nternacional
Organización undial de la Salud nidad de planificación familiar y población

Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins University School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202, USA

Volumen XXIV, Número 2
Octubre de 1996
Método de barrera

Diafragmas/capuchones cervical

P. 1. ¿Puede ajustarse a cualquier persona el diafragma o el capuchón cervical de un sólo tamaño?

¿Diafragma?
Recomendaciones: No, el diafragma debe quedar a la medida, y debe haber disponible una variedad de tamaños en los lugares donde se ofrece este método.

Razón fundamental: Se han llevado a cabo dos estudios sobre un diafragma sin espermicida de un sólo tamaño (60 mm). Según el primer informe, un análisis de uso previo del diafragma, el índice de Pearl de embarazos fue de 1 por cada 100 mujeres durante un año de uso. En el segundo estudio, la tasa de embarazo en tabla de vida de 12 meses fue de 24,1 por cada 100 mujeres, y la alta tasa de falla llevó a que el estudio se terminara antes de lo proyectado. No se ha confirmado la eficacia de este enfoque modificado en cuanto al uso del diafragma (256, 266).

¿Capuchón cervical?
Recomendaciones: No, los capuchones cervicales que estén disponibles actualmente deben quedar a la medida, y debe haber disponible una variedad de tamaños en los lugares donde se ofrece este método.

Razón fundamental: Mientras no haya un capuchón de un sólo tamaño que pueda ajustarse a cualquier persona, se recomienda que cada usuaria use un capuchón que quede a su medida. Entre los nuevos capuchones de barrera cervical, figura al menos uno que puede adaptarse a cualquier individuo, y además se están llevando a cabo estudios en uso humano (124, 186).

P. 2. ¿Existen restricciones al uso del diafragma o del capuchón cervical según el número total de partos
que haya tenido una mujer?

¿Diafragma?
Recomendaciones: No. Una mujer puede usar el diafragma sin importar el número total de partos que haya tenido. Sin embargo, después de un parto o de un aborto de segundo trimestre, se debe verificar que el diafragma aún quede a la medida.

Razón fundamental: Dado que el diafragma viene en tamaños de 50 mm a 105 mm, en diferentes modelos, para casi todas las vaginas se puede encontrar un diafragma que quede a la medida. No obstante, puede ser que el tamaño y tono del músculo de la parte superior de la vagina cambie después del embarazo y que, por ende, la mujer necesite otro diafragma.

No está claro si la eficacia del diafragma varía según la paridad. En un estudio importante sobre usuarias del diafragma, las mujeres multiparas tuvieron una menor tasa de embarazo que las mujeres nulíparas; en otro estudio, la tasa entre las mujeres multiparas fue más alta que entre las mujeres nulíparas. No es necesario orientar a las mujeres multiparas de que corren mayor riesgo de embarazo (114, 278).

¿Capuchón cervical?
Recomendaciones: No. Una mujer puede usar el capuchón cervical sin importar el número total de partos que haya tenido, pero después de un parto o de un aborto de segundo trimestre, debe verificarse que el capuchón aún le quede a la medida. Las mujeres paras que usan capuchones cervicales tienden a tener una tasa de embarazo mucho más elevada que las usuarias nulíparas.

Razón fundamental: El capuchón cervical viene en cuatro tamaños: 22, 25, 28 y 31 mm. La mayoría de las mujeres pueden encontrar un capuchón que les quede a la medida, pero quizás un 10% de las posibles usuarias no logran hacerlo y deben usar otro método.

En una importante prueba clínica, la tasa de embarazo fue marcadamente más elevada entre las mujeres multiparas que entre las mujeres nulíparas, tanto en el caso del uso típico como en el del uso perfecto (114, 240, 278).

P. 3. ¿Cuánto tiempo se debe esperar después de
un parto o de un aborto para usar un diafragma
o un capuchón cervical?

Recomendaciones: No se debe usar el diafragma ni el capuchón cervical hasta seis semanas después del parto (vaginal o cesaréa) o de un aborto en el segundo trimestre y hasta que el proceso de curación se haya completado. Puede que sea necesario volver a medir a la usuaria cuando llegue ese momento (no es necesario volver a hacer la medición después de un aborto de primer trimestre).

Si la mujer tiene relaciones sexuales antes de las seis semanas, debe recomendarse el uso de otro método apropiado (es decir, el condón).

Razón fundamental: Es posible que la forma del cérvix, el tamaño de la bóveda vaginal y el tono del músculo vaginal cambien después de un embarazo y parto o después de un aborto en el segundo trimestre. La involución uterina se demora de cuatro a seis semanas en completarse, y además el sangrando o las manchas de sangre pueden continuar por un período de hasta ocho semanas (el uso del capuchón está contraindicado durante el sangrado).

Además, después del parto ocurre una reducción marcada de peso, y muchos profesionales de salud recomiendan que se vuelva a realizar la medición en la usuaria si ha perdido más de siete kilogramos (114, 240, 296, 302).

P. 4. ¿Puede evitarse el embarazo si el
diafragma se usa sin espermicidas?

Recomendaciones: Sí, pero no con la misma eficacia que cuando se usa con espermicidas.

Hasta que haya mejores datos sobre la eficacia anticonceptiva que refutan las recomendaciones tradicionales, se debe aconsejar a las usuarias que agreguen espermicidas a los diafragmas colocados a la medida.

Razón fundamental: Dos estudios sobre diafragmas que no fueron colocados a la medida y que se usaron sin espermicidas tuvieron resultados contradictorios. Los resultados de las investigaciones sobre el uso de los diafragmas colocados a la medida y usados sin espermicidas también han sido contradictorios. En un estudio retrospectivo de los registros de pacientes, las mujeres que usaban continuamente un diafragma colocado a su medida (quitándoselo sólo para lavarse) sin espermicidas, tuvieron una tasa de embarazo menor que las mujeres que siguieron las instrucciones tradicionales. En una prueba aleatoria que comparaba el uso de diafragmas colocados a la medida con espermicidas vs. sin espermicidas, las tasas de embarazo con uso típico y uso perfecto fueron más bajas en el grupo de mujeres que usaron el diafragma con espermicidas, pero el estudio fue pequeño y la diferencia no fue estadísticamente significativa.

Algunos profesionales de salud creen que el costo de los espermicidas, la falta de confort por el exceso de lubricación que producen y la posibilidad de que causen irritación han resultado en que no haya mucho acatamiento por parte de las usuarias, y recomiendan el uso del diafragma sin espermicidas a fin de mejorar su aceptabilidad. Pero otro atributo importante del diafragma es que si se usa con espermicidas, protege contra las infecciones cervicales, y puede ser que el uso de los espermicidas disminuya el riesgo de infección por el VIH. Si el uso de espermicidas es parcialmente responsable de reducir el riesgo de infección por las ETS en una usuaria del diafragma, sería un daño instruir a las mujeres a omitir los espermicidas (27, 33, 82, 227, 256, 266).

P. 5. ¿Cuánto tiempo debe esperar una mujer después
del último acto de coito para removerse el diafragma
o el capuchón cervical?

Recomendaciones: Las usuarias tanto del diafragma como del capuchón cervical deben esperar al menos seis horas después del coito antes de removerse el dispositivo o darse una ducha vaginal.

Al removerse, el diafragma debe lavarse (y secarse antes de almacenarse).

Razón fundamental: Los espermatozoides permanecen viables en la vagina por varias horas, pero la gran mayoría de células de esperma que pueden introducirse en el cérvix lo hacen dentro de las dos horas después de la eyaculación. El espermicida N-9 puede retener su efecto anticonceptivo por más tiempo: es decir, por más de un día dentro de un capuchón cervical y por 12 horas dentro de un diafragma. No se ha puesto bajo prueba el tiempo óptimo que el diafragma y el capuchón cervical deben permanecer en su sitio; dada la ausencia de evidencia que pruebe lo contrario, la recomendación tradicional de seis horas es una concesión sensata (114, 174, 175, 207).

P. 6.¿Debe la usuaria de un diafragma introducir más espermicida antes de tener coito por segunda vez?

Recomendaciones: Sí, la usuaria del diafragma debe introducir una nueva dosis de espermicida antes de cada episodio de coito. Si el coito ocurre seis horas o más después de la inserción del diafragma, la mujer debe introducir una nueva dosis de espermicida.

Razón fundamental: No se ha llevado a cabo ninguna investigación para comparar las usuarias del diafragma que introducen más espermicida antes de un segundo episodio de coito con las que no lo hacen. Es posible que el espermicida N-9 retenga su efecto anticonceptivo por más de un día dentro de un capuchón cervical, y por 12 horas dentro de un diafragma, pero se desconoce el efecto que puedan surtir múltiples eyaculaciones en la potencia del N-9. Dada la ausencia de datos concretos, sería prudente introducir una nueva dosis de espermicida cada vez que ocurra el coito (114, 174, 175).

P. 7. El uso del diafragma o del capuchón cervical ¿incrementa el riesgo de contraer una
infección del tracto urinario?

Recomendaciones: Sí, el uso del diafragma incrementa el riesgo de contraer una infección del tracto urinario (ITU).

Razón fundamental: Según la mayoría de los estudios, el índice de desarrollo de una ITU en las usuarias del diafragma es de dos a tres veces más alto que en las que no usan el diafragma. No obstante, no se sabe por qué es así. Aparentemente, el juego sexual y el coito introducen la bacteria Escherichia coli en la vagina. El espermicida, y probablemente el mismo diafragma, estimulan la colonización vaginal y uretral del Escherichia coli.

Hay varias estrategias que pueden resolver el problema de la ITU. Es posible que la micción justo antes y justo después del coito ofrezca cierto grado de protección. También puede que ayude el dejarse el diafragma adentro por menos tiempo. Puede ser que un diafragma más pequeño, o en otro estilo, disminuya la presión en la uretra. El cambiar al capuchón cervical quizás sea una opción que conserva muchas de las mismas ventajas del diafragma (89, 114, 118).

Recomendaciones: No existe evidencia alguna de que el capuchón cervical incremente el riesgo de contraer una ITU, aunque es posible que así sea.

Razón fundamental: Dado que hay relativamente pocas usuarias del capuchón cervical, es difícil estudiar los efectos secundarios del uso del capuchón. Debido a que el capuchón cervical compar te con el diafragma la característica de exposición prolongada al espermicida, es posible que el uso de un capuchón incremente, en forma semejante, el riesgo de contraer una ITU (118).

P. 8. ¿Protege el diafragma o el capuchón cervical contra:
a) el VIH/SIDA; b) otras ETS?

¿Contra el VIH/SIDA?
Recomendaciones: Posiblemente. Actualmente, no se puede recomendar el uso del diafragma ni del capuchón, aun usados junto con espermicidas, para la prevención del VIH. Sin embargo, puede ser que el uso del diafragma reduzca la incidencia del VIH al evitar cofactores bacteriales de ETS que incrementan el riesgo de transmisión del VIH.

En el caso de una mujer que sostiene relaciones sexuales durante las cuales no puede usar condones femeninos ni masculinos, es improbable que si usa un diafragma, un capuchón con espermicida o sólo el espermicida, corra un riesgo mayor que si tuviera coito completamente desprotegida, y puede ser que hasta ayude a evitar una infección del tracto genital (ITG) en la parte superior del mismo.

Razón fundamental: Se desconoce la eficacia del diafragma y del capuchón contra el VIH. En gran parte depende del sitio de la infección; si la puerta de entrada del virus es el cérvix, el diafragma y el capuchón han de conferir una buena protección. Hasta que se determine la eficacia del espermicida N-9, no se puede recomendar el uso del diafragma ni del capuchón con el espermicida N-9 para la prevención del VIH (264, 281).

El mayor riesgo de infección por VIH adquirida sexualmente está asociado con tener coito sin protección. La mujer necesita métodos para protegerse contra el VIH y otras ETS, aunque la protección sólo sea parcial (71, 81, 230).

¿Contra otras ETS?
Recomendaciones: Probablemente. Las usuarias del diafragma (y probablemente del capuchón cervical) con espermicidas probablemente corren un riesgo modestamente más bajo de contraer gonorrea y clamidia que las que no lo usan.

Razón fundamental: Se ha comprobado que el uso del diafragma disminuye el riesgo de contraer una ETS bacteriana o una enfermedad pélvica inflamatoria (EPI). Según un estudio, hubo una reducción de un 60% en el riesgo de EPI entre las usuarias del diafragma comparado con las mujeres que no usaron ningún método anticonceptivo. La reducción general de infecciones bacterianas cervicales debido al uso del espermicida sólo es del 25% al 50%, pero esa cifra es un cálculo general que incluye tanto las usuarias consistentes y correctas como las usuarias no consistentes. Por lo tanto, es posible que el uso de los espermicidas con el diafragma o el capuchón reduzca el riesgo de contraer infecciones cervicales. En estudios sobre las ETS bacterianas entre usuarias del diafragma y mujeres cuyas parejas usaron condones masculinos, las usuarias del diafragma tuvieron menor riesgo de contraer ETS que las mujeres que dependieron de sus parejas para que usaran un condón masculino. La eficacia de cualquier método que dependa del coito (es decir, uno que debe aplicarse a la hora o cerca de la hora de tener coito) depende de su uso consistente y correcto. Para estos métodos, la aceptabilidad y el acatamiento son tan importantes, o más importantes, que su eficacia para evitar enfermedades. Aun si un método femenino es menos eficaz que el condón masculino, si se usa consistentemente puede ser que surta mayor efecto en las tasas de enfermedad. Dado que el diafragma es un método que combina una barrera física (el dispositivo de látex o silicona) con una barrera química (el espermicida), es posible que sea más eficaz que el espermicida por si solo, pero hasta la fecha no hay datos que lo confirmen (12, 33, 80, 140).


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Population Reports