Método de la amenorrea de la lactancia
El método de la amenorrea de la lactancia es un método de planificación familiar basado sobre la fisiología de la lactancia materna. Si una madre lactante cubre los tres criterios de MELA, el riesgo de embarazo durante los primeros 6 meses después del parto es aproximadamente de un 2%, ó de 1 en 50.
El MELA comprende tres criterios:
1. La amenorrea, definida como la ausencia de la menstruación. El retorno de la menstruación se define como los primeros dos días consecutivos de sangrado o manchas de sangre que pueden ocurrir después de dos meses posparto.
2. La lactancia completa o casi completa, incluye la lactancia exclusiva, la lactancia casi exclusiva y la lactancia casi completa, día y noche, en demanda por el infante. La eficacia y duración del MELA mejoran con los patrones más intensos de lactancia, especialmente durante las primeras semanas y los primeros meses.
3. Menos de seis meses posparto.
P. 1. ¿Cuándo deben las usuarias del MELA iniciar el uso de otro método?
Recomendaciones: Mientras se cubran los criterios del MELA, no es necesario usar métodos de respaldo. Sin embargo, si la mujer así lo desea, puede usar otro método durante el período de protección con el MELA. Los métodos de respaldo deben limitarse a métodos que sean apropiados para una mujer lactan te.
Según la OMS, no debe iniciarse el uso de métodos sólo de progestágeno (p. ej., PSP, Depo-Provera y Norplant) antes de las primeras seis semanas posparto. Asimismo, una mujer lactante no debe iniciar el uso de métodos que contienen estrógeno (p. ej., AOC y AIC) antes de los primeros seis meses posparto.
Razón fundamental: Mientras se cubran los criterios del MELA, éste es un método anticonceptivo muy eficaz (214).
Los métodos no hormonales no surten ningún efecto en la lactancia ni en el recién nacido. Los métodos sólo de progestágeno no surten ningún efecto conocido, pero la OMS los clasifica en la Categoría 3 (los riesgos normalmente exceden las ventajas) debido a inquietudes teóricas acerca de la transmición de esteroides en la leche materna. Por lo general, la mujer lactante no debe usar los métodos estrogénicos antes de los primeros seis meses posparto debido a sus efectos en la lactancia (Categoría 3 de la OMS) (302).
Recomendaciones: Conviene que una usuaria del MELA tenga a su disposición un método anticonceptivo cuyo uso pueda iniciar ella misma. Una mujer debe tener la oportunidad de hacer una elección informada para iniciar el uso de cualquier otro método que sea apropiado para ella mientras continúa siendo protegida por el MELA. Luego, cuando deje de aplicar uno de los criterios del MELA o cuando ella escoja terminar su dependencia del MELA, ella podrá iniciar el uso de ese otro método.
Razón fundamental: Es posible que el método que tenga a su disposición una usuaria del MELA (para usarlo una vez que deje de depender del MELA) sea el método de seguimiento escogido por la mujer, o que se use como un método suplementario temporal hasta que ella tenga la oportunidad de visitar su proveedor de planificación familiar para procurar el método que desea. Un prestador de servicios puede estar razonablemente seguro de que una usuaria del MELA no está embarazada, siempre y cuando se cubran los criterios del MELA. El proveedor entonces puede proporcionar el método escogido (conforme a la norma para ese método) antes de que cese el uso del MELA (214).
Se cree que el tener a la mano un método anticonceptivo cuyo uso la mujer pueda iniciar por su cuenta cuando caduque el MELA (o cuando la usuaria ya no desee depender del MELA) conlleva el potencial de reducir la posibilidad de un fracaso en la protección.
Recomendaciones: Si una mujer que está usando el MELA entra en riesgo de contraer una ETS, incluso el VIH/SIDA, es probable que, además del MELA, necesite iniciar el uso de condones o de otros métodos de barrera para protegerse contra las ETS.
Razón fundamental: El MELA no ofrece protección contra las ETS ni contra el VIH. Si las usuarias corren el riesgo de contraer estas enfermedades, se les debe motivar a usar métodos de barrera y se les debe orientar sobre los comportamientos que pueden disminuir este riesgo.
P. 2. ¿Puede extenderse el uso del MELA más allá de los seis meses?
Recomendaciones: La duración de la protección con el MELA puede prolongarse por algunos meses en las mujeres amenorréicas, en ciertos países, mediante el apoyo de prácticas óptimas para la lactancia.
Razón fundamental: La educación e información prenatal sobre el MELA puede aumentar la duración de la lactancia, la amenorrea de la lactancia y la protección con el MELA (45, 223).
Recomendaciones: Las versiones prolongadas del MELA (p. ej. MELA-9 y MELA-12) se basan en la amenorrea y en el mantenimiento de un patrón de lactancia de alta frecuencia, con lactancia completa o casi completa y lactancia antes de cada alimentación suplementaria.
La amenorrea de la lactancia después de los primeros seis meses posparto conlleva un grado bastante alto de protección contra el embarazo, pero ofrece menos protección que durante los primeros seis meses.
Como con el MELA estándar, debe motivarse el uso de otro método cuando regrese la menstruación. Si la mujer es amenorréica, antes de que cese de lactar totalmente o casi totalmente, ella debe regresar para recibir orientación (o bien para continuar dependiendo del uso prolongado del MELA o para recibir otro método anticonceptivo si así lo desea) (ver la Pregunta 1).
Razón fundamental: La probabilidad de quedar embarazada durante la amenorrea de la lactancia es baja durante los primeros seis meses posparto. Mientras que el riesgo de quedar embarazada durante la amenorrea de la lactancia es más elevado después de los primeros seis meses posparto, entre las mujeres con prácticas intensivas de lactancia, la tasa de falla para la amenorrea de la lactancia hasta un año posparto es comparable con las tasas de falla de uso perfecto para otros métodos reversibles. No obstante, se necesita mayor investigación sobre la eficacia del uso prolongado del método de la amenorrea de la lactancia (45, 138, 147, 225). |