CONTENIDO
Capítulos
- Préstase nueva atención a los hombres
- Cambios con la ayuda de los hombres
- Resultados de las nuevas encuestas sobre
los hombres
- Género y comportamiento reproductivo
- La comunicación entre la pareja
- Lecciones aprendidas e inferencias para
los programas
Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202, USA
Volumen XXVI, Número 2
Octubre de 1998 |
Cómo fortalecer las actividades de participación masculina
El incremento de la participación masculina supone algo más que las actividades de los programas normalmente asociadas con los hombres, como la prevención y tratamiento de ETS, la promoción del uso de condones, o la apertura de dispensarios para hombres. También supone estimular en los hombres formas positivas de comportamiento social y del comportamiento relacionado con la salud reproductiva a fin de asegurar el bienestar de las mujeres y los niños (60, 101, 110, 251, 262).
Al evolucionar la nueva manera de pensar, se está formando un consenso. Para mejorar la salud reproductiva de las mujeres y los hombres, las políticas y programas deben:
- Incitar a los hombres a asumir más responsabilidad por su comportamiento sexual;
- Ampliar el acceso de los hombres a la información y los servicios de salud reproductiva;
- Ayudar a los hombres a comunicarse con la pareja y decidir juntos respecto de los anticonceptivos; y
- Abordar las necesidades de salud reproductiva de las parejas (27, 32, 60, 61, 100, 157, 209, 210, 221, 222, 259, 276).
Los cambios necesarios en el comportamiento sexual y reproductivo de los hombres
sugieren que los programas deberán empeñarse en comunicarse con los hombres
y las parejas (12, 101, 209). Desde 1990 el número de actividades relacionadas
con la salud reproductiva en las que los hombres están incluidos ha aumentado
notablemente (59, 100). Los nuevos estudios sobre los hombres y las parejas,
las intervenciones imaginativas y los importantes esfuerzos de extensión
para la prevención del VIH/SIDA han dejado numerosas lecciones que pueden
ayudar a los programas a comunicarse con el público masculino, estimular
el comportamiento positivo de los hombres relacionado con la salud y suministrar
información y servicios deseados por los hombres (ver la Lecciones
aprendidas e inferencias para los programas). |