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Octubre de 1998 |
Aunque muchos hombres conocen la anticoncepción y la aprueban en general, no todos los que la aprueban la practican. Algunos no usan actualmente anticonceptivos porque quieren otro hijo. Otros dicen que ellos o sus compañeras son estériles. Y aún otros quieren prevenir el embarazo pero no usan anticonceptivos por una variedad de razones que los programas de planificación familiar podrían abordar. Cuando en las EDS se les pregunta a los no usuarios por qué no piensan practicar la anticoncepción, muchos dicen que les gustaría tener más hijos. En todos los países encuestados de África Occidental ésta es la razón principal citada por los hombres. En Camerún, por ejemplo, más de 70% de estos hombres dicen querer más hijos. El deseo de tener más hijos es también la razón principal de la falta de uso de anticonceptivos en Marruecos, Pakistán y Tanzania (76). Los hombres que no practican la anticoncepción citan varias otras razones para ello. En países donde el islamismo está muy arraigado, los hombres citan con frecuencia la religión —aunque en realidad las enseñanzas islámicas no prohíben la planificación familiar. En Senegal, por ejemplo, 35% de los no usuarios citan esta razón, y en Bangladesh y Egipto, 23% (76). Otras razones para no pensar en practicar la planificación de la familia son la falta de comunicación entre los cónyuges, la falta de acceso a los anticonceptivos, la creencia de que la mujer es la responsable del control de la fecundidad y la necesidad de recibir más información sobre la planificación familiar (118). Muchos hombres tienen temores o ideas erróneas acerca de la anticoncepción (30, 100). Los hombres pueden temer que ciertos métodos anticonceptivos, como la píldora o el DIU, tengan serios efectos secundarios y que sus esposas se enfermen. Además, a algunos hombres les inquieta la posibilidad de que la mujer que no corre riesgo de quedar embarazada tenga relaciones sexuales con otros (100, 118). Millones de hombres, como millones de mujeres, tienen necesidad insatisfecha de planificación familiar (100, 178, 208, 213) (ver Evitar los embarazos involuntarios, satisfacer la necesidad insatisfecha). Si bien no se ha concordado en una formulación en general de necesidad insatisfecha entre los hombres comparable a la que existe entre las mujeres, las encuestas de los hombres podrían sentar las bases para ella. Una formulación semejante, por ejemplo, establece que los hombres tienen necesidad insatisfecha de planificación familiar si son sexualmente activos, sus compañeras son fértiles y no están embarazadas, y no quieren que éstas queden embarazadas, pero ni ellos ni sus compañeras practican la anticoncepción (160, 208). Si bien los datos de las EDS no proporcionan estimaciones de la necesidad insatisfecha entre los hombres, una indicación de necesidad insatisfecha es que, en 8 de 13 países encuestados es mayor el número de hombres casados que no quieren más hijos que el de hombres casados que usan anticonceptivos (incluidos los que usan sus esposas) (76). El Population Reference Bureau utilizó datos de las EDS sobre los hombres de seis países de África para estimar que entre un cuarto y dos tercios de los maridos no quieren más hijos pero no practican la anticoncepción (213). |