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Octubre de 1998 |
Las nuevas encuestas de hombres jóvenes están proporcionando valiosa información sobre este grupo comúnmente desatendido, pero se necesitan más estudios sobre la manera de alcanzar a los jóvenes más necesitados (116, 251, 275). Como los hombres casados de más edad, los jóvenes no casados y los niños necesitan información sobre la anticoncepción, ETS, fisiología reproductiva, sexualidad, embarazo y otras cuestiones relacionadas con la salud reproductiva. Muchos también necesitan mayor acceso a los servicios de atención de salud reproductiva, incluida la planificación familiar (ver Cómo atender a los hombres jóvenes, Lecciones 3). Actualmente los jóvenes constituyen la mitad de la generación más numerosa de la historia que llega a la edad adulta —una generación de 1.000 millones de varones y niñas de 10 a 19 años de edad, o aproximadamente la sexta parte de la población mundial. Cuando se casen y comiencen a formar sus familias, estos jóvenes tendrán un enorme impacto en la salud, la fecundidad y el crecimiento de la población mundial (4). Casi toda la actividad sexual de los jóvenes tiene lugar dentro del matrimonio (159). En el mundo en desarrollo la mayoría de las personas jóvenes no casadas, especialmente las mujeres jóvenes, no son sexualmente activas. No obstante, millones de hombres jóvenes son sexualmente activos antes del matrimonio. Entre los adultos jóvenes que son sexualmente activos, las relaciones sexuales suelen ser episódicas y ascienden, en promedio, a unas pocas veces por mes (95, 168). En casi todas partes la edad media al casarse por primera vez ha estado subiendo, mientras que la edad media de la iniciación sexual está siendo progresivamente más temprana (159, 168). A medida que se amplía esta diferencia, las personas jóvenes tienen más compañeros sexuales antes del matrimonio y corren así más riesgo de quedar embarazadas y de contraer ETS, incluido el VIH/SIDA (51, 148, 159). La iniciación sexual temprana puede explicarse en parte por el descenso de la edad en que se inicia la pubertad en varones y niñas. Con respecto a los varones, la pubertad empieza ahora entre los 9 y los 14 años (224). La influencia de la testosterona, la hormona motivadora del impulso sexual, es un factor importante que a menudo se pasa por alto al considerar el comportamiento sexual de los hombres jóvenes. Durante la adolescencia y los 20 a 24 años, los niveles de testosterona son muy elevados y explican en gran parte el fuerte impulso sexual de los jóvenes (145, 247). Las presiones sociales y las alteraciones fisiológicas contribuyen a que los jóvenes y niños se comporten sexualmente de manera arriesgada, a menudo en detrimento de su propia salud y especialmente la de sus compañeros o compañeras (95, 159). Los hombres jóvenes tienden más que las jóvenes a ser sexualmente activos con numerosas personas y a tener relaciones sexuales con conocidos ocasionales. El comportamiento sexual de estos jóvenes pone de manifiesto la doble norma existente en la mayoría de las sociedades —la aceptación de la actividad sexual premarital de los varones mientras se castiga a las jovencitas por ese mismo comportamiento (159). Los hombres no casados generalmente comienzan la actividad sexual a una edad más temprana que las mujeres no casadas, y estos hombres jóvenes tienen relaciones sexuales más a menudo (24, 159, 168). La edad media al tener el primer acto sexual varía entre los países, pero en su mayoría, los hombres jóvenes han tenido relaciones sexuales antes de los 20 años. De acuerdo con las Encuestas de Salud Reproductiva de los Adultos Jóvenes (ESRAJ), llevadas a cabo en América Latina, la edad media del primer acto sexual de los hombres jóvenes oscila entre los 13,9 años en Jamaica y los 16 años en Santiago, Chile (170). En estas encuestas los jóvenes sexualmente activos declaran haber tenido relaciones sexuales dos a cinco veces por mes, aunque estas notificaciones personales pueden ser exageradas (168). En un estudio de jóvenes no casados de zonas urbanas realizado en Guinea en 1995 se encontró que la primera relación sexual de los varones tenía lugar a la edad de 15,6 años, término medio (95). Alrededor de la mitad de los jóvenes sexualmente activos declararon haber tenido relaciones sexuales tres veces el mes anterior, y la otra mitad, más frecuentemente (95). En Tailandia más de la mitad de los muchachos encuestados declararon que a los 18 años ya habían tenido relaciones sexuales, la primera vez, por lo común, con una prostituta (293). A conocimiento limitado, protección limitada. En su mayoría, los hombres jóvenes tienen mucho que aprender antes de poder convertirse en compañeros sexuales responsables. Millones de jóvenes no casados mantienen relaciones sexuales pero saben muy poco acerca de las consecuencias. Pocos jóvenes, por ejemplo, comprenden la fertilidad o el ciclo menstrual (95, 168). Muchos piensan, erróneamente, que el embarazo no puede ocurrir si la compañera es virgen (95), o que durante la menstruación es cuando la mujer es más fértil (168). Además, muchos jóvenes no tienen conocimiento de los anticonceptivos modernos ni dónde obtener información y servicios (159). Aun cuando no conozcan los métodos anticonceptivos, muchos creen en conceptos erróneos comunes —por ejemplo, que la anticoncepción causa infertilidad (95). En las ESRAJ el porcentaje de hombres jóvenes que declaraban usar anticonceptivos en el primer coito premarital variaba del 11% en Jamaica al 33% en Costa Rica. En las 14 encuestas en conjunto, el condón era el método más común elegido por los hombres. En las ciudades de Guatemala, Rio de Janeiro y Sao Paulo, la píldora era el método más comúnmente usado. En Santiago y en la ciudad de México el ritmo era el método practicado con más frecuencia (168). En Rumania, 35% de los jóvenes sexualmente experimentados usaban algún método anticonceptivo en el primer coito premarital. Los condones y el retiro eran los métodos más comunes (226). En las ESRAJ de Rumania, Jamaica y ciudad de México las razones más comunes citadas por los jóvenes para explicar por qué no usaban anticonceptivos en el primer coito eran que el acto sexual había sido inesperado y que no conocían ningún método (169, 170, 226). En Guinea, entre los jóvenes sexualmente activos de 15 a 19 años de edad que estaban en la escuela, 31% dijeron que habían usado un método anticonceptivo en el primer coito. Entre jóvenes semejantes que no estaban en la escuela, 22% habían usado un método. El condón era el método más común en ambos grupos (95). Es común que a los adultos jóvenes les fallen los anticonceptivos por no comprender cómo actúan o carecer de la habilidad y la práctica para usarlos eficazmente (4). Aun si los adultos jóvenes tratan de informarse sobre los métodos anticonceptivos y de usarlos correctamente, suelen verse desalentados por el tratamiento hostil e incluso ofensivo de los proveedores de atención que desaprueban la actividad sexual entre los jóvenes no casados (4). Exposición al VIH/SIDA y otras ETS. Alrededor de la mitad de las personas infectadas por el VIH tienen menos de 25 años de edad (4). Dada la lenta evolución de la infección inicial por el VIH al SIDA, la alta incidencia del SIDA entre los hombres de 20 a 29 años indica que muchos contraen el VIH antes de los 20 años (159). Cuanto más joven es una persona al iniciar la actividad sexual, más probable es que tenga numerosos compañeros sexuales. De allí que corra mayor riesgo de exponerse a ETS, incluido el VIH (4, 159). La mayoría de los hombres jóvenes sexualmente activos conocen muy poco acerca de las ETS y de cómo evitarlas (159). Aun cuando los hombres jóvenes tengan conocimiento de las ETS, la inexperiencia o la negación de la realidad y las presiones culturales pueden llevarlos a correr riesgos innecesarios. Por ejemplo, en Brasil, Ecuador y Chile casi todos los jóvenes entrevistados declararon que habían oído hablar del VIH/SIDA. Aproximadamente 80% de ellos sabían que una persona puede estar infectada por el VIH sin mostrar síntomas. Aunque lo saben, la mayoría de ellos no piensan que corren mucho riesgo de infección por el VIH pese a llevar una vida sexualmente activa (168). |