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Octubre de 1998 |
Género y comportamiento reproductivo El género es un factor mediante el cual percibimos el comportamiento, las relaciones y las decisiones de hombres y mujeres respecto a la reproducción (251, 262, 263). Estas percepciones son cruciales para comunicarse eficazmente con los hombres y las mujeres y proveerles de atención (53, 67, 106, 187). El "género" se refiere a los diferentes papeles que los hombres y las mujeres desempeñan en la sociedad y a los derechos y responsabilidades que entrañan esos papeles (39, 53, 202, 283). "Género" no es lo mismo que "sexo", pues este último término se refiere a las diferencias biológicas y físicas entre hombres y mujeres (53, 104, 154, 171). Tan fuertes son los papeles basados en el género que generalmente se los da por sentado. Estos papeles se ponen de manifiesto en prácticamente todas las instituciones sociales, inclusive las estructuras familiares, las responsabilidades domésticas, los mercados de trabajo, las escuelas, los sistemas de atención de salud, la legislación y las políticas públicas. La influencia del género es tan poderosa como la de la religión, la raza, la condición social y la riqueza (53, 171, 202). Mundialmente, los proveedores de atención de salud, las autoridades y los donantes están reconociendo la conexión directa entre los papeles basados en el género de los hombres y las mujeres y la salud reproductiva de éstos (53, 106, 110, 157, 254, 261, 262). Les interesa, en particular, el efecto que las desigualdades de esos papeles tienen en el bienestar de la mujer. En el Programa de Acción de la CIPD se reconoce la importancia del género al declarar: "En todas partes del mundo las mujeres ven amenazadas sus vidas, su salud y su bienestar por estar sobrecargadas de trabajo y por carecer de poder e influencia" (251). En muchos países los papeles tradicionales basados en el género impiden que las parejas discutan cuestiones sexuales y contribuyen a que se tolere el comportamiento sexual arriesgado y a que la salud reproductiva de hombres y mujeres sea deficiente. Los programas pueden alentar a los hombres a adoptar papeles positivos, como por ejemplo, ser maridos protectores y padres solícitos (ver Promover, mediante la comunicación, los cambios de comportamiento). |