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Octubre de 1998 |
Orientar a los hombres con respeto y sensibilidad Los proveedores de servicios que comprenden y respetan las necesidades de salud reproductiva de los hombres son más capaces de ayudarlos. Una buena orientación puede ser fundamental para atender a los hombres, como puede serlo para atender a las mujeres. La experiencia de Brasil, Colombia y Uganda sugiere que los hombres aceptan la información y los servicios de consejeros y proveedores de servicios de ambos sexos, siempre que éstos sean calificados y respetuosos (14, 100). Los proveedores de servicios pueden asesorar bien si se dan cuenta de qué es lo que preocupa a los hombres. Cuando éstos visitan los dispensarios, al principio quizá quieran hablar de alguna otra cosa y no de la verdadera razón de la visita (14, 93). Un consejero sensible dirige la conversación hacia los temas de la salud reproductiva y hace preguntas para sonsacar cuáles de esas cuestiones interesan y preocupan a los hombres. Éstos a veces hacen preguntas difíciles acerca de cuestiones tales como el placer sexual, el vigor sexual y la anatomía sexual. La mejor manera de responder a esas preguntas es ofreciendo información en forma tranquila, no condenatoria y servicial. Para estimular la participación de los hombres, los proveedores de servicios no se limitarán a contestar las preguntas que aquéllos les hagan sobre los métodos anticonceptivos, sino que también los ayudarán a considerar sus objetivos para la reproducción, los objetivos de sus compañeras y las decisiones que enfrentan juntos (132). Algunos hombres, especialmente los jóvenes, no quieren revelar su ignorancia acerca de la sexualidad y la reproducción. De allí que quizá no hagan preguntas, se queden callados dentro de un grupo y actúen de forma diferente si está presente con ellos la esposa o novia. De todas maneras, si los educadores y consejeros perciben la inquietud de los hombres, podrán determinar qué información necesitan y suministrarla sin que se sientan molestos (99). En Colombia, Profamilia aprendió la importancia de una buena orientación a través de más de 10 años de labor en dispensarios para hombres. En el dispensario para hombres de Bogotá, un consejero se reúne brevemente con cada hombre antes de la visita médica para darle oportunidad de hacer preguntas confidenciales. Antes de proceder de esta manera, los clientes masculinos solían recibir y pagar servicios médicos que no necesitaban (14). Puesto que son pocos los programas que tienen experiencia con clientes masculinos, es especialmente importante impartir capacitación al personal para garantizar atención de alta calidad. El personal de la clínica puede tener prejuicios contra los hombres e incluso puede disuadirlos de buscar información y servicios de planificación familiar. En Kenya, por ejemplo, un estudio de clientes misteriosos reveló que la calidad de la orientación para hombres no era homogénea. Clientes del sexo masculino empleados por los investigadores visitaban dispensarios de planificación familiar y fingían querer una vasectomía. Algunos de los hombres recibían tratamiento cortés y asesoramiento bien informado. Pero en su mayoría, los hombres notificaron experiencias contradictorias con el personal. En 4 de las 14 visitas los consejeros no explicaron correctamente el procedimiento de la vasectomía. Durante ocho visitas mujeres consejeras les preguntaron a los clientes misteriosos por qué sus esposas no habían tenido una ligadura tubárica. Algunos consejeros incluso trataron de disuadir a los hombres de hacerse practicar la vasectomía (282). En 1993 la Asociación de Planificación Familiar de Jamaica (FAMPLAN) comenzó a impartir capacitación integral al personal como parte de sus esfuerzos por atender mejor a los hombres y las parejas. La capacitación formaba parte de un intento por integrar los servicios de prevención de ETS con los de planificación familiar. En primer lugar se evaluó, mediante una encuesta inicial de consejeros, enfermeras y otros empleados, el conocimiento de éstos acerca de las ETS, incluido el VIH. Luego se confeccionó un currículo para todo el personal, incluidos los conductores de autobuses y las recepcionistas. La capacitación se centró primero en la prevención de ETS, inclusive el uso correcto del condón y la orientación. Más adelante también se impartió capacitación sobre la salud sexual, la sexualidad y las técnicas avanzadas de orientación. La labor del programa se puso de manifiesto en un incremento de la distribución de condones de un 350%, que en 1992 fue de 60.000 condones y en 1994 de 213.000 (222). |