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TEMAS PRINCIPALES
Noviembre de 1998 Serie J, Número 47 |
Beneficios de la buena calidad
Según los estudios, los buenos servicios motivan a las personas a continuar usando la anticoncepción cuando desean evitar el embarazo. En la China, por ejemplo, las mujeres exhibieron mayor tendencia a continuar usando los anticonceptivos inyectables cuando habían recibido orientación integral sobre cómo funciona el método y cuáles son sus efectos secundarios. Sólo el 11% de las mujeres que recibieron una buena orientación habían discontinuado el uso del método después de un año, comparado con el 42% de las mujeres que recibieron orientación limitada (208). En las Filipinas, entre los clientes de planificación familiar en la provincia de Bukidnon, las mujeres exhibieron mayor tendencia a continuar usando sus métodos si pensaban que el proveedor era agradable, si estaban satisfechas con los servicios, y si habían recibido información acerca de las ventajas y los efectos secundarios de varios métodos (321). En Bangladesh (Bengala), se preguntó a las mujeres rurales si los trabajadores comunitarios que las atendían eran atentos y sensibles a su necesidad de tener privacidad, si podían contar con ellos, si las trataban con respeto y empatía, y si les proporcionaban información pertinente. Entre las mujeres que creyeron haber recibido buena atención, según sus respuestas a estas preguntas, la probabilidad de que accedieran a usar un método de planificación familiar fue un 27% más alta que la de las mujeres que creyeron haber recibido atención deficiente, y la probabilidad de que continuaran usando un método por hasta 30 meses fue un 72% más alta (195). En otros estudios se ha encontrado que la atención deficiente explica por qué algunas personas dejan de usar la planificación familiar. En general, las investigaciones indican que una atención médica deficiente no satisface al paciente, no lo alienta a procurar atención y regresar por más servicios, y lo motiva a cambiar de médico (126, 183, 214). Es probable que una usuaria de planificación familiar descontinúe el uso de su método o deje de usar la planificación familiar en general:
Sin embargo, según un estudio más reciente realizado en Perú, la calidad de los servicios sí importa con respecto a los niveles de uso de anticonceptivos en un área (248, 250). A las mujeres que habían declarado en la encuesta de demografía y salud de 1996 que ellas querían evitar un embarazo se les preguntó, 29 meses después, si habían quedado embarazadas (248). El embarazo no planeado resultó ser dos veces más común entre las mujeres en áreas con servicios de calidad deficiente que entre las mujeres en áreas con servicios adecuados: el 22% frente al 11%. La calidad se calificó conforme a una combinación de ocho indicadores, entre ellos la opción de escoger un método anticonceptivo, el prejuicio del proveedor, la capacitación del proveedor, información a los clientes y privacidad. En otros estudios se ha vinculado el hecho de que una persona use o no use anticoncepción con varios aspectos específicos de la calidad de atención, incluso la integridad de la orientación (71, 346, 347), el recibir el método preferido (283) y la disponibilidad de servicios (24, 359). Mayor satisfacción del profesional de salud con su trabajo. El profesional de salud siente mayor satisfacción personal y profesional con su trabajo cuando puede ofrecer atención de buena calidad y sentir que su labor es valiosa (393). Por ejemplo, en Uganda tanto los profesionales de salud clínicos como comunitarios convinieron en que el aspecto de mayor satisfacción en el trabajo es ayudar a las personas y el reconocimiento comunitario que reciben por ello (150). El otorgar a los profesionales de salud la autoridad para resolver problemas y mejorar los servicios, como se hace en muchos de los métodos para mejorar la calidad, eleva la moral (219, 242, 266). Por ejemplo, en los programas donde se habilitó a los profesionales de salud para que desarrollaran sus propias soluciones a los problemas locales, se redujo la ausencia de estos empleados en Uganda (278) y se aumentó la motivación del personal en Níger (272). En cambio, si los miembros del personal de salud sienten que las condiciones impiden que ofrezcan atención de buena calidad, es más probable que se desalienten y que dediquen casi todos sus esfuerzos a otros trabajos (375). Mejor reputación y competitividad del programa. Los programas que tienen reputación de prestar servicios de buena calidad atraen y retienen más clientes y se vuelven competitivos en la prestación de servicios. Por ejemplo, en el hospital regional de Kigoma en Tanzania la cantidad de mujeres que ingresaron para dar a luz aumentó un 25% después de que la comunidad reconoció que la calidad de los servicios de salud materna había mejorado (233). Una clienta en una clínica de salud materno-infantil en Chile lo afirmó en pocas palabras: "Lógicamente, las personas acuden a los lugares donde mejor son atendidas" (376). Aun donde no hay muchos profesionales de salud para escoger, los clientes pueden optar por usar métodos tradicionales de menor eficacia o no usar planificación familiar. Los programas que constantemente prestan buenos servicios mejoran las percepciones de las personas con respecto a la planificación familiar moderna y a los servicios de salud en general, así como su propia imagen pública. Conversamente, si la calidad es deficiente, la gente puede empezar a suponer que el uso de anticonceptivos típicamente conlleva graves problemas. Por ejemplo, en un estudio realizado en Nepal se averiguó que las infecciones severas que surgían después de la esterilización y la inserción del DIU eran tan comunes que los habitantes del poblado creían que eran un efecto secundario característico de los métodos anticonceptivos modernos y no el resultado de atención deficiente (341). Garantía de acceso a los servicios. La mayoría de programas de salud y planificación familiar se establecen de acuerdo con la premisa de que las personas tienen el derecho fundamental de recibir atención a la salud (371). En muchos países, los gobiernos son responsables de garantizar que todos tengan acceso a los servicios de salud (387). Los gobiernos también asumen la responsabilidad reguladora de proteger a los clientes de cualquier daño causado por atención deficiente, especialmente si los prestadores de servicios son empleados del gobierno (269). Las asociaciones de planificación familiar y demás proveedores no gubernamentales también procuran garantizar el acceso universal a los servicios de salud (159, 160). La calidad de atención está estrechamente vinculada a la accesibilidad. El garantizar el acceso a los servicios significa que la atención económicamente accesibley de buena calidad debe estar a la disposición del público en todo lugar y todo momento que la necesite. El acceso es mucho más que la mera existencia de una instalación de salud o de un profesional de salud cercano. Cuando una unidad de salud no cuenta con suficiente personal capacitado adecuadamente, lleva un horario irregular, sufre de escasez de suministros, cobra precios altos o bloquea la atención con barreras médicas innecesarias, la comunidad no tiene acceso adecuado a los servicios (41). El mejorar la calidad de los servicios ayuda a los programas a cumplir con su meta de lograr la disponibilidad universal de los servicios. |