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TEMAS PRINCIPALES
Publicado por el Population Information Program, Center for Communication Programs. The Johns Hopkins University School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202, USA Noviembre de 1998 Serie J, Número 47 |
Programas de planificación familiar:
Mejorías en la calidad Cada día los programas de planificación familiar están asignando mayor prioridad a la calidad de atención. Tanto los programas como los profesionales de salud están encontrando más y mejores formas de cubrir las necesidades de sus clientes y elevar la calidad de los servicios, a la misma vez que utilizan los recursos de una manera más eficaz. Al mejorar la calidad, se obtienen muchos beneficios. El uso de métodos anticonceptivos es más seguro y más eficaz. La información y los servicios son más accesibles. Los clientes toman decisiones informadas y están más satisfechos. Los profesionales de salud encuentran mayores recompensas en su trabajo. El público tiene un punto de vista más positivo con respecto a los servicios de salud y a los que prestan esos servicios. Principios para la buena calidadAl aplicar las lecciones del movimiento de calidad en los campos de la industria y la medicina, los programas han creado enfoques que benefician los servicios de salud reproductiva en los países en desarrollo. Aunque aún están en las etapas preliminares, estos esfuerzos sugieren algunos principios importantes: El cliente es lo primordial. La atención centrada en el cliente proporciona lo que desea todo cliente: respeto, comprensión, equidad, información precisa, competencia, conveniencia y resultados. La mejor atención ayuda a los clientes a lograr sus propias metas reproductivas. Diseño de la calidad, control de la calidad y mejoramiento de la calidad, los tres lados del "triángulo de calidad" tienen la misma importancia:
Fortalecimiento de los sistemas y procesos. El ver a una organización como una red de sistemas y procesos interdependientes puede ayudar a mejorar la calidad. Los sistemas y procesos con fallas o defectos suelen impedir que los miembros del personal puedan aportar su máximo desempeño. En lugar de culpar al personal por una calidad deficiente, los administradores pueden volver a idear sistemas para apoyar sus esfuerzos. Efectivamente, para lograr una buena calidad se requiere un personal competente, suministros adecuados e instalaciones apropiadas. No obstante, aun sin recursos adicionales, los programas pueden volver a crear los procesos, actualizar las directrices y mejorar la comunicación con los clientes. Al utilizar recursos en una forma más eficaz, algunas mejorías en la calidad también conllevan ahorros monetarios. Todos contribuyen. La buena calidad se logra cuando todos los miembros del personal en todos los niveles están convencidos de que la calidad es importante y asumen la responsabilidad de que así sea. Los administradores pueden promover el trabajo en equipo y la comunicación entre las unidades, facultar al personal a ser más innovador y recompensar el trabajo de alta calidad. Si se les da una oportunidad, los proveedores y supervisores operativos pueden mejorar los procesos e incrementar la eficacia. Independientemente de que los esfuerzos para mejorar la calidad empiecen desde arriba o a nivel comunitario, en definitiva se logra más cuando todos los miembros de la organización participan, incluso el personal de apoyo y gerencia. Todo programa puede mejorar la calidad. Independientemente de su escala, presupuesto o ámbito cultural, todo programa puede tomar medidas para mejorar la calidad. Las mejorías suelen ser sencillas y poco costosas, tal como colgar una cortina para dar privacidad a los clientes. Muchos de los problemas pueden resolverse con los recursos actuales, como utilizar la capacitación en el trabajo para mejorar las prácticas de prevención de infecciones. Nueva atención, nuevos recursosEl prestar servicios de buena calidad siempre ha sido una de las metas de los programas de planificación familiar. Ahora, la atención mundial a la calidad está produciendo nueva ayuda para los programas. Un consorcio internacional de expertos y agencias, entre las cuales figuran la OMS, la USAID y organizaciones apoyadas por la USAID, ha llegado a un consenso esencial con respecto a los asuntos relacionados con la prestación de servicios. Esta orientación ayuda a los programas nacionales a redactar directrices basadas en la ciencia que promuevan la calidad y el acceso. Además, las agencias de cooperación técnica ofrecen una variedad de enfoques sistemáticos para mejorar la calidad, específicamente ideados para el campo de la salud reproductiva en los países en desarrollo. Compromiso continuo |