AN ICPD +5 ISSUE

CONTENIDO

Chapters
  1. La importancia de abogar por la planificación familiar
  2. Satisfacción de la demanda de planificación familiar
  3. Se salvan vidas de mujeres
  4. Se salvan vidas de niños
  5. Se ofrecen opciones a la mujer
  6. Se fomenta la adopción de prácticas sexuales menos arriesgadas
  7. Cómo llegar a los jóvenes
  8. Cómo lograr la participación de los hombres
  9. Se protege el medio ambiente
  10. Se facilita el desarrollo
  11. Planificación familiar para el futuro

Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202-4012, USA

Volume XXVII, Number 2
Julio de 1999
Serie J, Número 49

Satisfacción de la demanda
      de planificación familiar

Los programas de planificación familiar desempeñan un papel fundamental en la provisión de información y servicios que ayudan a la gente a hacer elecciones informadas en materia de reproducción y practicar la anticoncepción eficazmente y sin riesgo.

PUNTOS CLAVE

Al ir aumentando el número de personas que quieren planificar la familia, ¿se mantendrá al mismo ritmo el apoyo a los programas de planificación familiar? Este apoyo es necesario porque:

1

Millones de personas adoptan la planificación familiar. Probablemente millones más la adoptarían si los servicios y la información fueran mejores.

2

La demanda de planificación familiar está aumentando. Hoy día las parejas quieren tener menos hijos, y el uso de anticonceptivos modernos para espaciar y limitar los nacimientos está convirtiéndose en la norma.

3

La salud reproductiva es un derecho humano pero no es aún una realidad. Todas las personas deberán tener acceso a los servicios de atención de salud reproductiva y ser capaces de tomar decisiones bien fundadas, planear los nacimientos y evitar los embarazos involuntarios.

1
€Satisfacción de las necesidades actuales

Mundialmente, 570 millones de parejas practicaban la anticoncepción en 1998, según estimaciones de la Naciones Unidas (225). Los programas de planificación familiar actualmente satisfacen mejor la demanda pues han ampliado la variedad de métodos anticonceptivos, llegan a más clientes de las zonas rurales, suministran orientación comprensiva y tienen en cuenta las preocupaciones de los clientes (122, 272).

Pese a lo antedicho, según un estudio realizado en 1990 en 20 países en de-sarrollo, en promedio, 22% de todos los nacimientos no son deseados (28). Esta estimación es probablemente baja pues muchos padres no quieren reconocer que un hijo no ha sido deseado (254). Además, de los 182 millones de embarazos anuales estimados en los países en desarrollo, unos 66 millones —un 36%— son involuntarios. Se estima que alrededor de 36 millones de esos embarazos terminan en aborto (ver la figura abajo). Casi la mitad de esos abortos inducidos se practican en condiciones de riesgo (9, 243).

Satisfacción de la necesidad insatisfecha. Millones de personas que podrían estar interesadas en la planificación familiar no están atendidas en absoluto. En los países en desarrollo, se estima que más de 100 millones de mujeres casadas en edad fértil —una mujer de cada cinco fuera de China— tienen necesidad insatisfecha de planificación familiar (189). La necesidad insatisfecha estimada a partir de los datos de encuestas, se refiere a las mujeres casadas que dicen que preferirían evitar o postergar el embarazo pero no usan ningún método anticonceptivo (254). Es probable que muchas mujeres sexualmente activas no casadas tengan también una necesidad no satisfecha (55).

Existen numerosas razones que explican la necesidad insatisfecha y los embarazos involuntarios. Por ejemplo, mujeres y hombres a menudo temen los efectos secundarios del uso de anticonceptivos. Otras mujeres carecen de información precisa sobre la salud reproductiva o el acceso a servicios apropiados. Los programas de planificación familiar podrían abordar la mayor parte de estas razones (29, 189). Pero esa tarea requerirá más asistencia financiera y un mayor reconocimiento por parte del liderazgo de la importancia de evitar la procreación involuntaria.

Si se atendiera mejor a los usuarios de anticonceptivos, también podría reducirse apreciablemente el número de embarazos involuntarios (108). Muchos embarazos involuntarios son el resultado de fallas anticonceptivas, causadas con frecuencia por el uso irregular o incorrecto (14). El ofrecimiento de orientación y una variedad de métodos ayuda a los clientes a usar los anticonceptivos correcta y constantemente.

En todo el mundo más de 350 millones de parejas —más de un tercio de todas las parejas— no tienen acceso a una selección completa de información y servicios de planificación familiar, según ha estimado el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) (224). A medida que los programas de planificación familiar ponen al alcance de la gente más métodos anticonceptivos, es mayor el número de personas que encuentran métodos adaptados a sus necesidades (122).

Bar chart depicting the percentages of pregnancy outcomes of woman ages 15-44.

Mundialmente, menos de la mitad de todos los nacimientos han sido planeados. Muchas mujeres dan a luz involuntariamente o terminan los embarazos no deseados con el aborto. Con apoyo adecuado, los programas de planificación familiar podrían redoblar los esfuerzos para que todos los embarazos y nacimientos fueran planeados.

2
Satisfacción de la demanda creciente

En los países en desarrollo el porcentaje de parejas casadas que practican la anticoncepción ha aumentado considerablemente, de menos del 10% en los años sesenta al 55% en 1998, y continúa elevándose (172, 225). Los programas de planificación familiar han desempeñado un papel clave en este aumento al convertir la demanda latente —el deseo de la personas de espaciar y limitar los nacimientos— en demanda real de información y servicios anticonceptivos (69). En la mayoría de los países en desarrollo muchas personas han podido espaciar y limitar los nacimientos porque, y a veces sólo porque los programas de planificación familiar ampliamente asistidos han suministrado métodos anticonceptivos y han logrado en forma creciente hacerlos comprensibles, aceptables y accesibles.

Al difundirse el uso de anticonceptivos, el número medio de nacimientos por mujer experimentó un descenso. Cada aumento del 15% de la prevalencia del uso de anticonceptivos resulta en aproximadamente un nacimiento menos por mujer, término medio (190). En los países en desarrollo el número de nacimientos descendió de más de seis hijos por mujer en los años sesenta a aproximadamente tres hijos en la actualidad, lo que pone de manifiesto el creciente interés de la gente por tener menos hijos (179, 227).

Mejoramiento del acceso y la calidad. Con un máximo de acceso a servicios de buena calidad, los programas ayudan a las personas a practicar la anticoncepción (142). Ésta es más segura y eficaz cuando la atención es de buena calidad y se ofrece una variedad de métodos, se suministra información completa a los clientes acerca de éstos, inclusive los efectos secundarios; se examinan los clientes para determinar su elegibilidad médica; se ayuda a los clientes a elegir ellos mismos los métodos que se adapten mejor a sus circunstancias; se muestra a los clientes cómo usar debidamente el método, y se los asiste cuando tienen problemas o deciden cambiar de método (122).

A medida que mejore la calidad y se disponga de más métodos, irá aumentando el número de parejas que practican la anticoncepción. Por ejemplo, por cada método adicional ampliamente disponible en un país, la prevalencia del uso de anticonceptivos —el porcentaje de mujeres casadas que practican la anticoncepción— aumenta en promedio 3,3 puntos porcentuales, de acuerdo con datos de las Encuestas Demográficas y de Salud (EDS) de 44 países (18, 189).

Una vez provistas una selección de métodos anticonceptivos y atención de buena calidad, prácticamente cualquier persona puede encontrar un método seguro y apropiado (219, 263). Cuando se usan de manera apropiada y correcta, los métodos de planificación familiar no presentan casi ningún riesgo para la salud. Por lo común el uso de anticonceptivos es mucho más inocuo que el parto. A nivel mundial, el riesgo medio de morir por causas relacionadas con la maternidad durante todo el ciclo de vida es de 1 en 60 y mucho más alto en los países en desarrollo (267). El uso de métodos anticonceptivos modernos raramente es causa de muerte (91).

Los anticonceptivos tampoco causan infertilidad permanente no deseada, como algunas personas creen erróneamente. La esterilización masculina y femenina es el único método anticonceptivo que produce infertilidad permanente, que es el propósito que persigue. Todos los otros métodos son temporales, tal como se desea, y la fertilidad retorna inmediatamente o algunos meses después de suspender el uso (263).

Algunos métodos anticonceptivos tienen beneficios para la salud, además del de prevenir el embarazo. Los condones, por ejemplo, protegen al hombre y a la mujer contra infecciones de transmisión sexual (ITS), inclusive el VIH/SIDA. Los anticonceptivos orales combinados pueden reducir el riesgo de la mujer a desarrollar cáncer, anemia, enfermedades mamarias benignas, embarazo ectópico y enfermedad pélvica inflamatoria (EPI) (91).

El uso de anticonceptivos fuera del matrimonio. Las personas tienden a casarse más tarde y ha aumentado el número de las que permanecen solteras, a raíz de lo cual el uso de anticonceptivos fuera del matrimonio ha estado aumentando (8). En el África Subsahariana, por ejemplo, se estima que 8 millones de mujeres no casadas de 15–44 años de edad practican la anticoncepción, y en América Latina, 10 millones. Mundialmente, 60% de todos los condones se usan fuera del matrimonio.

En el África Subsahariana el uso de anticonceptivos es mucho más alto entre las mujeres no casadas sexualmente activas —37%— que entre las casadas —15%. En América Latina casi tres cuartos de las mujeres no casadas sexualmente activas usan anticonceptivos, en comparación con dos tercios de las mujeres casadas (275). En Asia son escasos los datos sobre el uso de anticonceptivos entre las mujeres u hombres no casados.

Llenar con los datos del país en el cuadro.

La acción
en pro de
la salud
reproductiva
es una de las
medidas
disponibles
más valiosas
de la salud
pública en
muchos países.

The RAND Corporation (39)

Medición de la demanda potencial de planificación familiar

Entre la mujeres casadas

Datos del país

Promedio de los
país en desarrollo

% que usa anticonceptivos

 

55%

% con necesidad insatisfecha*

 

   20%**

*Quieran evitar el embarazo pero no usan anticonceptivos
**Se ha excluido China. Si se incluye China, la necesidad insatisfecha en los países en desarrollo es, en promedio, de 13% en lugar de 20%.

3
Garantía de un derecho humano

En todo el mundo, los gobiernos están adoptando cada vez más el concepto de los derechos en materia de procreación. Este concepto se refleja en las leyes nacionales y los acuerdos internacionales.

En la CIPD de El Cairo en 1994, 179 países aceptaron el Programa de Acción, que afirma que todas las personas tienen derecho a “gozar del nivel más alto posible de salud física y mental” y el derecho “a decidir libre y responsablemente el número y el espaciamiento de sus hijos y a tener la información y los medios para hacerlo” (224). El Programa de Acción de la CIPD exhorta:

Los Estados deberán tomar todas las medidas apropiadas para asegurar el acceso en pie de igualdad de todos los hombres y mujeres a servicios de atención de salud, incluidos los relacionados con la atención de la salud reproductiva, que incluye la planificación familiar y la salud sexual. Los programas de atención de salud reproductiva deberán proporcionar la máxima variedad de servicios sin ninguna forma de coerción. (224)

Por más de 20 años se ha reconocido ampliamente que la planificación familiar es un derecho humano. Pero para que el derecho a la salud reproductiva se convierta en realidad es necesario contar con el compromiso nacional (171).


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