AN ICPD +5 ISSUE

CONTENIDO

Chapters
  1. La importancia de abogar por la planificación familiar
  2. Satisfacción de la demanda de planificación familiar
  3. Se salvan vidas de mujeres
  4. Se salvan vidas de niños
  5. Se ofrecen opciones a la mujer
  6. Se fomenta la adopción de prácticas sexuales menos arriesgadas
  7. Cómo llegar a los jóvenes
  8. Cómo lograr la participación de los hombres
  9. Se protege el medio ambiente
  10. Se facilita el desarrollo
  11. Planificación familiar para el futuro

Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202-4012, USA

Volume XXVII, Number 2
Julio de 1999
Serie J, Número 49

Se salvan vidas de niños

Con la planificación familiar se salvan vidas de niños. Al permitir que las mujeres puedan espaciar los nacimientos por al menos dos años y limitar los nacimientos al período reproductivo con mejor salud, el uso de anticonceptivos reporta importantes beneficios a los niños y a las mujeres mismas.

PUNTOS CLAVE

El uso de anticonceptivos es a menudo una de las medidas más eficaces que existen en función de los costos para mejorar la salud infantil.

1

La planificación familiar puede garantizar al menos dos años de intervalo entre los embarazos. El espaciamiento de los embarazos por más de dos años ayuda a la mujer a tener hijos más sanos y les da a éstos un 50% más de probabilidad de sobrevivir.

2

Cuando las mujeres se limitan a tener hijos en los años de mejor salud del período reproductivo, tienen criaturas más sanas. Las mujeres menores de 20 años y de más de 40 años tienden mucho más que otras mujeres a tener hijos que mueren en la infancia.

3

El espaciamiento de los nacimientos ayuda a asegurar el amamantamiento adecuado de los bebés. Todos los años la lactancia materna salva la vida de unos 6 millones de niños.

1
El espaciamiento de los nacimientos
es bueno para los niños

El espaciamiento de los nacimientos ayuda a proteger la salud de los niños (162). La criatura concebida más de dos años después de nacido el hermano precedente tiene mayor probabilidad de sobrevivir que la concebida antes de transcurrido ese intervalo (98, 155, 156, 217). El espaciamiento de los embarazos en intervalos de al menos dos años es especialmente importante en los países en desarrollo, donde las tasas de mortalidad infantil son más de 10 veces más altas que en los países desarrollados: 65 defunciones infantiles por 1.000 nacidos vivos, en comparación con 6 por 1.000 (236).

Cuando una mujer evita quedar embarazada por 24 meses después de haber dado a luz, contribuye a asegurar la salud del próximo bebé. Si éste nace demasiado pronto, será más vulnerable puesto que la madre no se ha recuperado aún del agotamiento de vitaminas, la pérdida de sangre y el daño sufrido en el parto anterior por el sistema reproductor (273). El feto tal vez no reciba la nutrición que necesita y el peso de la criatura al nacer puede ser bajo y quedar subdesarrollado su sistema inmunitario (132, 173).

En estudios llevados a cabo en Bangladesh, Bolivia, Etiopía, Malawi, Tailandia y otras partes han demostrado constantemente el alto riesgo de los nacidos a intervalos cortos (7, 64, 86, 136, 137, 141, 174, 175, 185, 203). Los análisis de las encuestas de las EDS muestran, en promedio, que el riesgo de muerte es dos veces mayor para las criaturas concebidas menos de dos años después del nacimiento precedente que para las concebidas después de un largo intervalo (21, 204) (ver la figura abajo). Los estudios sugieren que, si las mujeres practicaran la planificación familiar para espaciar todos los embarazos en intervalos de al menos dos años, podría evitarse una de cada cuatro defunciones infantiles (21, 204).

Cuando los nacimientos están estrechamente espaciados, el hermano inmediatamente precedente corre tanto peligro como el hermano menor. Aun si las criaturas sobreviven el primer año de vida, tienen casi 1,5 veces más probabilidad de morir antes de cumplir los cinco años que los nacidos con al menos dos años de diferencia (204). Los hermanos espaciados demasiado estrechamente tienen menos probabilidad que los demás niños de recibir atención sanitaria (24). La malnutrición contribuye a ocasionar la mitad de toda la mortalidad infantil en los países en desarrollo (235).

El riesgo agregado puede comenzar aun antes de que nazca el nuevo bebé si la madre cree, contrariamente a los hechos, de que debe dejar de amamantar cuando queda nuevamente embarazada. El riesgo persiste durante toda la primera infancia. Los estudios muestran que, cuando nace un hermano menos de un año después de un nacimiento anterior, el niño mayor tiene un riesgo 77% mayor de morir antes de cumplir los cinco años que aquéllos cuyo hermano menor ha nacido al menos dos años después (194).

Los hermanos que se llevan poco tiempo de diferencia suelen infectarse mutuamente con enfermedades transmisibles (98, 194, 226). Las enfermedades tratables raramente mortales en países desarrollados —inclusive enfermedades transmisibles como infecciones respiratorias y sarampión, así como diarrea y paludismo— causan la mayoría de las muertes infantiles en los países en desarrollo (104, 235, 265). Los niños estrechamente espaciados también tienen mayor probabilidad de sufrir lesiones o de morir accidentalmente (23), pues suelen recibir menos supervisión.

Defunciones de lactantes y niños por intervalo intergenésico

2
Se limita la procreación al período
reproductivo con mejor salud

La práctica de la planificación familiar puede ayudar a que nazcan niños sanos al permitir que las mujeres den a luz sólo durante el período reproductivo de mejor salud, de los 20 a los 40 años. Los hijos de adolescentes tienen mayor probabilidad de morir antes de su primer cumpleaños que los de madres de 20 a 29 años (99, 149, 194, 204).

Las más jovencitas tienen menos probabilidad de recibir atención prenatal y más probabilidad de tener bebés prematuros y de sufrir complicaciones obstétricas (149). También tienen menos probabilidad de prestar atención adecuada al bebé y al niño pequeño porque ellas mismas están aún madurando y generalmente carecen de los recursos necesarios para ofrecerles atención adecuada (77, 81).

Los niños nacidos de madres de más de 40 años y de madres que han tenido tres o más partos anteriores también tienen más probabilidad de morir antes de cumplir los 5 años (21, 217). Las mujeres mayores y las mujeres con numerosos partos previos también tienen más probabilidad de tener mortinatos o de tener hijos con anormalidades congénitas que quizá no sobrevivan la infancia (43, 72, 103).

Los embarazos que tienen lugar antes de los 20 años de edad o después de los 40 años contribuyen a un mayor riesgo de una amplia variedad de problemas de salud para el niño. Entre estos problemas están peso bajo al nacer, malformaciones congénitas, desnutrición, enfermedades infecciosas y crecimiento y desarrollo físico más lentos. Estos problemas también son más probables entre las mujeres con más de cuatro hijos o con intervalos de menos de dos años entre un parto y otro (13, 92, 98).

Llenar con los datos del país en el cuadro.

El espaciamiento
de los nacimientos
por al menos
dos años puede
salvar la vida
de millones de
lactantes y
niños todos
los años.

Population Reference
Bureau (204)

Medición de la mortalidad infantil

Datos
del país

Promedio de los
país en desarrollo

Tasa de mortalidad de
niños menores de 1 año*

 

65

Tasa de mortalidad de
niños menores de 5 años**

 

96

*Defunciones antes del primer cumpleanos, por 1.000 nacidos vivos
**Defunciones antes del quinto cumpleanos, por 1.000 nacidos vivos

3
Lactancia materna

La planificación familiar permite que la nueva madre postergue el embarazo, de modo de tener mayor probabilidad de continuar amamantando. La lactancia materna contribuye a que la salud sea mejor y se estima que salva la vida de 6 millones de lactantes todos los años. En igualdad de condiciones, cuanto más tiempo amamante la madre, mejor será la salud de su hijo (19, 175, 194). A menudo la madre deja de amamantar al bebé antes de lo necesario porque ha quedado embarazada otra vez. El destete abrupto puede poner en riesgo a los bebés estrechamente espaciados (187).

Un amamantamiento mínimo de seis meses ayuda a proteger a la criatura contra las infecciones y a reducir las enfermedades y las defunciones por diarrea e infecciones respiratorias (255). La leche materna suministra buena nutrición en forma fácil de absorber durante episodios de diarrea (181). Cuando se acorta el período de lactancia materna, es posible que se introduzcan demasiado temprano biberones y alimentación suplementaria, lo cual aumenta los riesgos de enfermedades del lactante. Los demás alimentos no contienen los mismos anticuerpos presentes en la leche materna y tal vez se use agua contaminada para preparar los suplementos alimenticios (86, 104, 125, 175, 178, 181, 203).

Los programas de planificación familiar pueden ayudar a asegurar una mejor salud para los lactantes y los niños si asesoran a las mujeres sobre las ventajas del amamantamiento exclusivo y les aconsejan que practiquen el método de la lactancia-amenorrea (MELA) para espaciar los nacimientos (125). Este método protege contra el embarazo siempre que al menos 85% de las mamadas sean al pecho de la madre, esta no haya reanudado la menstruación y el lactante tenga menos de seis meses de edad (125).

Los programas también pueden ayudar e instar a las mujeres a amamantar a sus bebés incluso si no eligen el método de la lactancia-amenorrea. Pero las mujeres que tienen el VIH enfrentan la posibilidad de que la leche materna transmita el virus a la criatura. Por lo tanto, pueden encontrar que no es aconsejable amamantar en ese caso, si se dispone de otra forma de alimentación (90).


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