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Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202-4012, USA Volume XXVII, Number 2 |
Se salvan vidas de niñosCon la planificación familiar se salvan vidas de niños. Al permitir que las mujeres puedan espaciar los nacimientos por al menos dos años y limitar los nacimientos al período reproductivo con mejor salud, el uso de anticonceptivos reporta importantes beneficios a los niños y a las mujeres mismas.
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La práctica de la planificación familiar puede ayudar a que nazcan niños sanos al permitir que las mujeres den a luz sólo durante el período reproductivo de mejor salud, de los 20 a los 40 años. Los hijos de adolescentes tienen mayor probabilidad de morir antes de su primer cumpleaños que los de madres de 20 a 29 años (99, 149, 194, 204).
Las más jovencitas tienen menos probabilidad de recibir atención prenatal y más probabilidad de tener bebés prematuros y de sufrir complicaciones obstétricas (149). También tienen menos probabilidad de prestar atención adecuada al bebé y al niño pequeño porque ellas mismas están aún madurando y generalmente carecen de los recursos necesarios para ofrecerles atención adecuada (77, 81).
Los niños nacidos de madres de más de 40 años y de madres que han tenido tres o más partos anteriores también tienen más probabilidad de morir antes de cumplir los 5 años (21, 217). Las mujeres mayores y las mujeres con numerosos partos previos también tienen más probabilidad de tener mortinatos o de tener hijos con anormalidades congénitas que quizá no sobrevivan la infancia (43, 72, 103).
Los embarazos que tienen lugar antes de los 20 años de edad o después de los 40 años contribuyen a un mayor riesgo de una amplia variedad de problemas de salud para el niño. Entre estos problemas están peso bajo al nacer, malformaciones congénitas, desnutrición, enfermedades infecciosas y crecimiento y desarrollo físico más lentos. Estos problemas también son más probables entre las mujeres con más de cuatro hijos o con intervalos de menos de dos años entre un parto y otro (13, 92, 98).
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El espaciamiento Population Reference | ||
Medición de la mortalidad infantil | |||
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Datos |
Promedio de los | ||
Tasa de mortalidad de |
65 | ||
Tasa de mortalidad de |
96 | ||
*Defunciones antes del primer cumpleanos, por 1.000 nacidos vivos | |||
La planificación familiar permite que la nueva madre postergue el embarazo, de modo de tener mayor probabilidad de continuar amamantando. La lactancia materna contribuye a que la salud sea mejor y se estima que salva la vida de 6 millones de lactantes todos los años. En igualdad de condiciones, cuanto más tiempo amamante la madre, mejor será la salud de su hijo (19, 175, 194). A menudo la madre deja de amamantar al bebé antes de lo necesario porque ha quedado embarazada otra vez. El destete abrupto puede poner en riesgo a los bebés estrechamente espaciados (187).
Un amamantamiento mínimo de seis meses ayuda a proteger a la criatura contra las infecciones y a reducir las enfermedades y las defunciones por diarrea e infecciones respiratorias (255). La leche materna suministra buena nutrición en forma fácil de absorber durante episodios de diarrea (181). Cuando se acorta el período de lactancia materna, es posible que se introduzcan demasiado temprano biberones y alimentación suplementaria, lo cual aumenta los riesgos de enfermedades del lactante. Los demás alimentos no contienen los mismos anticuerpos presentes en la leche materna y tal vez se use agua contaminada para preparar los suplementos alimenticios (86, 104, 125, 175, 178, 181, 203).
Los programas de planificación familiar pueden ayudar a asegurar una mejor salud para los lactantes y los niños si asesoran a las mujeres sobre las ventajas del amamantamiento exclusivo y les aconsejan que practiquen el método de la lactancia-amenorrea (MELA) para espaciar los nacimientos (125). Este método protege contra el embarazo siempre que al menos 85% de las mamadas sean al pecho de la madre, esta no haya reanudado la menstruación y el lactante tenga menos de seis meses de edad (125).
Los programas también pueden ayudar e instar a las mujeres a amamantar a sus bebés incluso si no eligen el método de la lactancia-amenorrea. Pero las mujeres que tienen el VIH enfrentan la posibilidad de que la leche materna transmita el virus a la criatura. Por lo tanto, pueden encontrar que no es aconsejable amamantar en ese caso, si se dispone de otra forma de alimentación (90).