CONTENIDO
Chapters
- La importancia de abogar
por la planificación familiar
- Satisfacción de la demanda
de planificación familiar
- Se salvan vidas de mujeres
- Se salvan vidas de niños
- Se ofrecen opciones a la
mujer
- Se fomenta la adopción de
prácticas sexuales menos arriesgadas
- Cómo llegar a los jóvenes
- Cómo lograr la participación
de los hombres
- Se protege el medio ambiente
- Se facilita el desarrollo
- Planificación familiar
para el futuro
Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202-4012, USA
Volume XXVII, Number 2
Julio de 1999
Serie J, Número 49 |
Todos los países pueden hacer algo ahora para asegurar un medio ambiente en el que puedan vivir muchas generaciones más. En diverso grado, todos los países pueden conservar recursos naturales, usar tecnologías de producción más limpias, administrar mejor la oferta y la demanda de recursos, y desacelerar el crecimiento de la población.
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Desaceleración del crecimiento de la población
En cualquier país, el tamaño de la población ayuda a determinar la demanda de recursos y los niveles de contaminación. Los otros factores importantes que influyen en el medio ambiente son el nivel de consumo per cápita y la tecnología (32). Los países industrializados consumen muchos más recursos per cápita que los países en desarrollo. Casi todo el crecimiento futuro de la población, entero, tendrá lugar en los países en desarrollo. El rápido aumento de la población, junto con la creciente demanda per cápita de recursos naturales, pueden ejercer presiones tremendas en el medio ambiente (216, 241).
En los países en desarrollo los programas de planificación familiar han desempeñado un importante papel en la contención del aumento de la población. Sin acceso a métodos anticonceptivos modernos, la mayoría de las personas no pueden espaciar o limitar eficazmente los nacimientos. Los programas que suministran información y servicios de planificación familiar de buena calidad han ayudado a las personas a tener las familias más pequeñas que prefieren, han contribuido a que descienda la fecundidad y la población crece más lentamente (27, 165, 207).
No hay manera de predecir qué magnitud podría alcanzar la población antes de que llegue a aplastar el planeta (96), pero pocos son los que quisieran saberlo por experiencia propia. A los niveles actuales de población y tecnología, las actividades humanas ya están causando “rápidos, novedosos y considerables cambios” en el medio ambiente, argumentan los biólogos Peter Vitousek y colegas. Según éstos, dos maneras básicas de mitigar el impacto en el medio ambiente, son usar recursos más eficientemente y desacelerar el crecimiento de la población (252).
Dos maneras básicas de mitigar el impacto de la humanidad en el medio ambiente son usar recursos eficientemente y desacelerar el crecimiento de la
población.
Peter Vitousek and colleagues, Science (252)
2
Conservación del medio ambiente
La desaceleración del crecimiento de la población ayudaría a reducir la demanda de suministros de agua dulce y tierras arables, evitaría la contaminación del aire y del agua, aligeraría la carga de las ciudades y, al reducir la competencia por recursos escasos, se prevendrían conflictos y contiendas civiles.
Agua
La cantidad de agua dulce en la tierra es limitada. Por lo tanto, el suministro per cápita disminuye a medida que crece la población. En algunas zonas en las que escasea el agua, la población ha crecido tanto que se vislumbran o se han producido ya crisis hídricas (60). Se considera que un país enfrenta estrés hídrico cuando los suministros anuales de agua descienden a menos de 1.700 metros cúbicos por persona, y escasez de agua cuando los suministros anuales son inferiores a los 1.000 metros cúbicos por persona (97).
Actualmente 31 países enfrentan estrés hídrico o escasez de agua. Se prevé que en 2025 el solo crecimiento de la población llevará a que se agreguen otros 17 países a la lista. La escasez de agua afectaría entonces a 2.800 millones de personas, o sea, a 35% de la población mundial proyectada, en comparación con el 8% actual (75). En su mayoría, los países podrían evitar una crisis si pudieran conservar y administrar mejor los suministros y la demanda de agua, al tiempo que desaceleran el crecimiento de la población, desacelerando así también el crecimiento de la demanda de agua dulce (97).
Tierra arable
Los países en desarrollo ya están, en su mayoría, cultivando prácticamente toda la tierra arable y están dedicando al cultivo cada vez más tierras marginales. En algunos países el crecimiento de la población es más rápido que el de la producción agrícola; pese a los aumentos de la producción alimentaria, la producción de alimentos por persona ha bajado (229). Entre 1985 y 1995, por ejemplo, la producción alimentaria quedó a la zaga del crecimiento de la población en 64 de los 105 países en desarrollo estudiados por las Naciones Unidas. El problema está más generalizado en África, donde la producción de alimentos per cápita descendió en 31 de 46 países (96, 228).
En los países con rápido crecimiento de la población y escasos recursos naturales, el hambre y la desnutrición suelen ser serios problemas crecientes. Todos los años unos 18 millones de personas, en su mayoría niños, se mueren de hambre, desnutrición y causas conexas. Se estima que, mundialmente, 2.000 millones de personas, en gran parte mujeres y niñas, sufren de desnutrición y deficiencias alimentarias (63, 95, 96).
Hoy día, en algunos países los agricultores ya están cultivando zonas que son secas, escarpadas y rocosas o con suelos pobres y débiles (96). Cuando se le demanda demasiado al suelo, éste pierde nutrientes o sufre erosión (46, 153, 230), y disminuye su capacidad para producir alimentos.
Slowing population growth would buy time to develop and introduce new agricultural technologies (84). It also would allow countries to adopt better land-management and conservation measures that would protect the environment. With a stable population and sustainable agricultural practices, the world might be able to feed itself on a healthy diet for centuries to come (96).
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Llenar con los datos del país en el cuadro.
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Medición del estrés ambiental |
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Datos del país |
Promedio de los país en desarrollo |
Tierras labrantías por persona en 1994 |
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0.18 |
Agua dulce por persona en 1995 |
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Densidad de población en 1999* |
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— |
*Números de personas por milla cuadrada |
Contaminación
Resulta más económico adelantarse a prevenir la contaminación que limpiar posteriormente (45, 84, 270). Pero en muchas partes del mundo con pocas medidas de protección, la industrialización y el rápido crecimiento de la población han producido la contaminación de enormes masas de agua y de aire que amenaza la salud de los habitantes. Aproximadamente 70% de los residentes urbanos del mundo respiran aire que es insalubre por lo menos parte del tiempo (268).
En buena parte del mundo el agua contaminada, la evacuación inadecuada de desechos y la deficiente ordenación de las aguas causan serios problemas de salud pública. Las enfermedades relacionadas con el agua como el paludismo, cólera, fiebre tifoidea y esquistosomiasis dañan a millones de personas todos los años. Un 60% de la mortalidad infantil está ligada a enfermedades infecciosas y parasitarias, en su mayoría relacionadas con el agua (97). La provisión de aire y agua limpios y del saneamiento apropiado ayudaría a salvar millones de vidas.
Las ciudades
Ya la mitad de los habitantes del mundo viven en ciudades, y hacia el 2015 un 60% de la población mundial será urbana (184). En los países en desarrollo las ciudades están creciendo más rápidamente que las zonas rurales debido a la inmigración combinada con las tasas de natalidad urbanas.
El rápido crecimiento de la población en las zonas rurales lleva a que en cada generación se subdividan las parcelas agrícolas de las familias en parcelas cada vez más pequeñas y a que se extiendan cada vez más los cultivos a tierras marginales, hasta que muchos agricultores terminan finalmente desposeídos de tierras (167). Con el tiempo las presiones ejercidas en las tierras agrícolas pueden llegar a ser tan grandes que muchas familias campesinas no pueden subsistir con la agricultura. Muchos se mudan a las ciudades en busca de empleo.
La población urbana está creciendo tan rápidamente que los gobiernos municipales generalmente no pueden proveer de vivienda y servicios adecuados a muchos residentes (105). En los años ochenta, por ejemplo, casi tres de cada cuatro familias establecidas en zonas urbanas de países en desarrollo vivían en barriadas precarias (129). La densidad creciente de la población también perjudica a los habitantes de las ciudades pues causa daño al medio ambiente (3, 31, 63, 183, 206). Muchas ciudades enfrentan problemas crónicos de contaminación del aire y del agua que suele alcanzar niveles peligrosos, causantes de numerosas enfermedades. Si bien la desaceleración del crecimiento de la población por sí sola no puede resolver los problemas de las zonas urbanas, se ganaría tiempo para que las ciudades suministren más viviendas, empleos y servicios.
Conflictos relacionados con los recursos
La desaceleración del crecimiento de la población ayuda a aliviar las presiones subyacentes en los recursos naturales que pueden llevar a contiendas civiles. Una característica común de las sociedades que son vulnerables a los conflictos es la escasez extrema de esos recursos naturales no renovables como el agua, tierras agrícolas, pesquerías y bosques (102). A medida que aumenta el número de habitantes que compiten por estos recursos, algunos se benefician más que otros, mientras algunas personas quedan marginadas, estableciéndose las condiciones que favorecen disturbios y conflictos (59, 78, 101, 102). |