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El término “elección informada” se refiere a la decisión que pueden tomar las personas por sí mismas. Pero los administradores y proveedores de servicios de planificación familiar así como las autoridades responsables, los donantes interesados en la planificación familiar y los medios de comunicación tienen importantes papeles que desempeñar en el estímulo a la elección informada. |
Las autoridades responsables pueden:
- Asegurar que los reglamentos no restrinjan las opciones en materia de anticonceptivos.
- Eliminar de las políticas nacionales todos los objetivos demográficos, incentivos y desincentivos con respecto a la planificación familiar.
- Eliminar de la publicidad de los medios de comunicación las restricciones referentes a los métodos anticonceptivos y lugares de servicios de planificación familiar.
- Formular directrices nacionales para reducir las barreras médicas que obstaculizan la práctica de la planificación familar y actualizarlas periódicamente.
- Asegurar el acceso de todos los niños a una educación de buena calidad de modo que puedan aprender a leer, escribir y ejercer la facultad del pensamiento crítico para tomar decisiones informadas, no sólo en el campo de la planificación familiar sino en todos los aspectos de la vida.
Los donantes interesados en la planificación familiar pueden:
- Apoyar los principios de la elección informada en los programas beneficiarios de la ayuda.
- Ayudar a garantizar un suministro seguro de productos anticonceptivos.
- Ayudar a establecer indicadores para medir los logros de la elección informada.
Los medios de comunicación pueden:
- Informar al público acerca del derecho de éste a hacer elecciones informadas sobre la planificación familiar.
- Presentar modelos de proveedores que respetan la elección de las personas en materia de planificación familiar.
- Presentar información detallada, correcta y equilibrada sobre una variedad de métodos de planificación familiar, sus fuentes, costo, eficacia, seguridad, reversibilidad y uso correcto.
- Proporcionar asistencia técnica y donar tiempo de transmisión y espacio editorial a las campañas por los medios de comunicación sobre la elección de métodos de planificación familiar.
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Los administradores de los programas pueden:
- Establecer políticas de organización en las que se establezca explícitamente que todos los clientes deberán recibir el método de planificación familiar que ellos quieren, siempre que comprendan el método y que no haya razones médicas para descartarlo.
- Asegurar a todos los clientes el acceso a una variedad de métodos de planificación familiar.
- Evaluar periódicamente los procedimientos de prestación de servicios para asegurar la satisfacción de los clientes y su capacidad de hacer elecciones informadas.
- Crear sistemas de remisión de clientes para lo cual se crearán vínculos con otras organizaciones a fin de satisfacer las distintas necesidades de los clientes en materia de planificación familiar.
- Asegurar la entrega de información impresa sobre el uso correcto y la disponibilidad de otros métodos junto con los anticonceptivos distribuidos a través de la distribución basada en la comunidad (DBC), la comercialización social y otras fuentes de planificación familiar fuera de los dispensarios.
Los proveedores de servicios pueden:
Proporcionar a los clientes el método de planificación familiar que desean a menos que no sea apropiado por razones médicas.
- Suministrar información clara e imparcial sobre las ventajas y desventajas de los diversos métodos anticonceptivos y explicar el uso correcto del método elegido.
- Adaptar la orientación y el asesoramiento a las necesidades explícitas y la situación personal de cada cliente.
- Explorar temas y cuestiones planteadas por el cliente.
- Abstenerse de juzgar al cliente y de mantener percepciones preconcebidas acerca de lo que es mejor para éste.
- Respetar la decisión del cliente aunque éste elija un método menos eficaz que el que usted aconsejaría.
- Respetar la decisión del cliente de pasar de un método a otro, incluso si el cliente cambia de método con frecuencia.
- Respetar la decisión del cliente de rechazar alguno de los servicios o todos ellos.
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Ayúdese también a usted mismo. Las personas que consideran la planificación familiar para sí mismas pueden hacer mucho para asegurarse de que hacen elecciones informadas. Pueden buscar activamente información sobre su salud y sobre la planificación familiar a través de los medios de comunicación y fuentes comunitarias. Pueden hablar sobre la planificación familiar con sus compañeros sexuales, familiares y amigos.
Si visitan a un proveedor de servicios de planificación familiar, pueden preparar las preguntas, hacer esas preguntas y esperar que se las respondan. Con el número creciente de personas que esperan tomar ellas mismas las decisiones sobre la planificación familiar, todos serán más capaces de hacer elecciones informadas en este aspecto.
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capitulo 1
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En vista de la epidemia global de VIH/SIDA, es más importante que nunca que en todas partes la gente considere la doble protección, previniendo tanto embarazos involuntarios como infecciones de transmisión sexual (ITS). Los proveedores de servicios de planificación familiar tienen la responsabilidad de ayudar a la gente a entender las ITS, evaluar su propio riesgo y hacer elecciones en favor de su salud (414).
Para obtener una doble protección debe elegirse un método de planificación familiar y al mismo tiempo tomar decisiones acerca del comportamiento sexual. Para tomar estas decisiones, la persona debe saber si está personalmente en riesgo de contraer ITS y también cómo protegerse contra las ITS.
Evaluación del riesgo
El proveedor puede ayudar a los clientes a evaluar el riesgo que tienen de contraer ITS instándolos a preguntarse a sí mismos lo siguiente antes de elegir un método de planificación familiar:
- ¿Tiene usted relaciones sexuales con más de una persona?
- ¿Tiene su compañero sexual relaciones sexuales con otros o comparte con otros las agujas para darse inyecciones?
Las personas que respondan que sí a cualquiera de estas preguntas están en riesgo de contraer ITS.
Algunos clientes quieren hablar sobre el riesgo y el comportamiento sexual. Otros no quieren hacerlo. Los proveedores deben estar preparados para ayudar al cliente a evaluar silenciosamente su propio riesgo y a tomar decisiones sin dar explicaciones. Por lo tanto, antes de que el cliente tome la decisión final acerca del método de planificación familiar, los proveedores deberán señalar que toda persona en riesgo de contraer ITS deberá usar condones, solos o con otro método anticonceptivo.
Elección de la protección
Al mismo tiempo que los clientes consideran algún método de planificación
familiar los proveedores deberán decirles si ese método los ha
de proteger contra las ITS (298). Pero muchos proveedores de servicios
de planificación familiar no les dicen. En Uganda, por ejemplo,
los proveedores explicaron a 39% de los clientes si el método
los protegía contra las ITS, y en Zimbabue a 10% (407) (ver la
Figura 4). En
realidad, cuando se presentan los condones como una opción para
planificar la familia y también para prevenir las ITS es posible
que mucha gente los encuentre muy atractivos, sobre todo quienes
piensan que la probabilidad de quedar embarazada es mayor que
la de contraer una ITS (66, 277). En efecto, en algunas campañas
de promoción de condones se anuncian condones que confieren “protección”,
sin especificar si protegen contra las ITS o el embarazo (155,
441).
La doble protección puede practicarse de cinco maneras. No todas ellas incluyen el uso del condón. Por lo tanto, algunas personas que no quieren usar condones pueden encontrar una manera de protegerse contra las ITS. Se puede:
- Usar solo un condón masculino o femenino;
- Usar un condón masculino o femenino junto con otro método de planificación familiar;
- Usar un método distinto de los condones y practicar al mismo tiempo la monogamia mutua;
- Practicar sólo el coito sin penetración; o
- Practicar la abstinencia (203, 277, 298).
Los proveedores de servicios de planificación familiar y las campañas de comunicación pueden enterar a la gente de todas estas opciones.
Modificación del comportamiento
Las encuestas llevadas a cabo en África y América Latina muestran que el comportamiento sexual de las personas ha estado cambiando para escapar del VIH/SIDA. Entre los hombres y mujeres nunca casados (ya sean sexualmente activos o no) que han oído hablar del SIDA, el cambio más comúnmente declarado del comportamiento para evitar el SIDA ha sido renunciar a las actividades sexuales y, entre los que aún no tienen experiencia sexual, postergar la iniciación sexual. La decisión de comenzar a usar condones ha sido la segunda modificación más común del comportamiento. Entre las personas casadas de todos los países encuestados, el cambio declarado más común del comportamiento sexual ha sido limitarse a tener relaciones sexuales dentro del matrimonio (155).
Algunos proveedores de servicios de planificación familiar temen que si aconsejan a un cliente en riesgo de contraer ITS que recurra a la doble protección se interfiera con la capacidad del cliente para hacer una elección informada del método de planificación familiar. Pero en realidad, la elección informada de un método de planificación familiar en la que no se considera el riesgo de ITS y la protección no es una elección plenamente informada. Los proveedores, por lo tanto, deberán incorporar una discusión sobre el comportamiento sexual en el proceso de toma de decisiones de todos los clientes de los servicios de planificación familiar.
Con información correcta, las personas en riesgo de contraer ITS, inclusive el VIH/SIDA, por lo común deciden protegerse. En un dispensario de planificación familiar de México, por ejemplo, entre las mujeres que tenían información sobre el dispositivo intrauterino (DIU) y las ITS, las que corrían riesgo de desarrollar ITS podían descartar el uso del DIU más fácilmente que los proveedores a través del examen habitual. Después que los proveedores informaron a las clientes sobre el riesgo, la probabilidad de que una mujer en riesgo de ITS elija los condones aumentó casi al doble (83, 266).
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Después del parto o de un aborto las mujeres merecen recibir atención extra para asegurarse de que pueden hacer y llevar a la práctica elecciones informadas sobre la planificación familiar.
Planificación familiar después del parto
La presencia de una mujer en un centro de atención médica durante el embarazo les da a los proveedores de atención de salud la oportunidad de informarla acerca de la variedad de opciones para planificar la familia. Muchas mujeres tienen dificultad en tomar decisiones importantes durante el trabajo de parto o durante el puerperio debido a la presión del tiempo y el dolor y estrés del parto (49, 50). Se necesita, por lo tanto, impartir orientación prenatal para la anticoncepción en el puerperio, especialmente cuando las mujeres consideran métodos permanentes o dependientes del proveedor (235). Sobre todo si una mujer considera la esterilización, deberá decidir antes de dar a luz ya que la probabilidad de arrepentirse de la decisión tomada es mayor entre las mujeres que deciden en el momento del parto que entre las que han tomado esa decisión con anterioridad (129, 468).
Los proveedores nunca deberán pedir a las mujeres que hagan su elección mientras están en el trabajo de parto o bajo el efecto de calmantes. El estrés, el dolor y los calmantes pueden menoscabarles la capacidad para tomar decisiones. Tampoco se sustituirá el consentimiento de la mujer con el del marido mientras aquella esté bajo los efectos de calmantes. Las mujeres tienden
a lamentar más una decisión tomada sólo por el marido que las que toman ellas solas o con el
cónyuge (414). |
Contrariamente al principio de la elección informada, algunos proveedores relacionan la anticoncepción del puerperio sólo con la inserción del DIU o la esterilización (349), de modo que no ofrecen otros métodos. Algunos proveedores se sienten obligados a convencer a las mujeres que acaban de dar a luz y tienen numerosos hijos de que les conviene aceptar la esterilización o la inserción del DIU (212). Por su parte, las mujeres que ya han dado su consentimiento para la esterilización pueden estar bajo la impresión de que, como han dado a luz, deben someterse a la esterilización. Por esta razón, después del parto es atinado examinar la decisión de la cliente con ella para averiguar si ha cambiado de idea (184).
Planificación familiar después del aborto
Muchas mujeres tienen abortos inducidos porque no han podido hacer una elección informada acerca de la planificación familiar. Si una mujer no tiene oportunidad de hacer una elección informada después de un aborto inducido, puede decirse que el sistema de atención de salud la ha abandonado dos veces (269). |

Susheela Engelbrecht, JHPIEGO
Esta proveedora de atención de salud de Ghana atiende a una cliente embarazada. El ofrecimiento de orientación sobre la anticoncepción antes del trabajo de parto ayuda a estimular las decisiones informadas sobre la planificación familiar después del parto. |
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Deberá informarse a las mujeres que reciben atención después del aborto que pueden quedar embarazadas casi inmediatamente. Tendrán que considerar entonces si quieren practicar la anticoncepción y poder elegir entre una variedad de métodos. Siempre que la mujer no tenga otros problemas médicos que le impidan adoptar un determinado método, todos los métodos anticonceptivos pueden usarse sin peligro después del aborto, y casi todos los métodos pueden comenzarse a usar después del tratamiento de las complicaciones (182) (ver La planificación familiar después del aborto incompleto, suplemento de Population Reports, Serie L, No. 10, sept. 1997). Se necesita protección inmediatamente puesto que la fertilidad retorna poco después del aborto. Generalmente se necesitan sistemas de remisión de pacientes para facilitar que, después del aborto, las mujer pueda obtener el método anticonceptivo que desee (305, 469).
Los proveedores que trabajan con clientes que acaban de tener un aborto podrán ayudarlas mejor si evitan expresar su desaprobación o hacer cualquier cosa que limite las opciones de la mujer en materia de anticonceptivos (365). De la misma manera, la provisión de atención no deberá condicionarse al hecho de que la mujer acepte la anticoncepción en general o adopte un método anticonceptivo en particular (469).
Es posible que las clientes digan después de un aborto que nunca volverán a tener relaciones sexuales y rechacen los anticonceptivos (305). A pesar de ello, los proveedores pueden ofrecer información sobre una variedad de métodos y cómo obtenerlos. También pueden abastecer a estas mujeres de condones, píldoras o anticonceptivos orales de emergencia, que pueden llevar a su casa y usarlos si los necesitan (269).
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LAS PREGUNTAS DE LA EVALUACIÓN PUEDEN AYUDAR A DETERMINAR SI LOS CLIENTES DE
SERVICIOS DE PLANIFICACIÓN FAMILIAR SON CAPACES DE HACER ELECCIONES INFORMADAS |
Para evaluar
cualquier programa de
planificación familiar
- ¿Menciona específicamente la política del gobierno el derecho a una libre elección informada para planificar la propia familia?
- ¿Evita la política del gobierno establecer objetivos numéricos y evita ofrecer incentivos o desincentivos que impidan la elección informada?
- ¿Especifica la organización de planificación familiar que la elección informada es su meta esencial?
- ¿Ha eliminado la organización de planificación familiar todas las barreras médicas innecesarias y las restricciones arbitrarias sobre quién puede ser atendido?
- ¿Tiene el programa procedimientos para asegurar la elección informada de la misma manera para los hombres y las mujeres?
- ¿Se trata la elección informada en la capacitación?
- ¿Cuántos métodos anticonceptivos se han aprobado para su distribución?
- ¿De cuántos métodos se dispone en el lugar de los servicios?
- ¿Para cuántos métodos se remiten clientes a otros programas?
- ¿Reciben los clientes el método que han elegido?
- ¿Están los clientes satisfechos con el método que recibieron?
Adaptado de: CEDPA 1996 (72) y Hardon 1997 (179) |
Para evaluar
la comunicación entre el cliente y
el proveedor
- ¿Participa el cliente activamente en la discusión y selección del método?
- ¿Incita el proveedor al cliente a hacer preguntas?
- ¿Hace preguntas el cliente y recibe respuestas corteses y completas?
- ¿Recibe el o la cliente el método que ha elegido?
- ¿Puede el o la cliente explicar por qué él o ella eligió el método?
- ¿Le preguntó el proveedor al cliente sus intenciones respecto de la reproducción?
- ¿Está el proveedor bien dispuesto a responder las preguntas del cliente?
- ¿Le pregunta el proveedor al cliente qué método prefiere?
- ¿Suministra el proveedor información correcta y detallada sobre el método elegido?
- ¿Le dice el proveedor al cliente si el método elegido lo protege contra las ITS, incluido el VIH/SIDA?
- ¿Adapta el proveedor la información clave para las necesidades particulares del cliente en cuestión?
- ¿Le da el proveedor instrucciones sobre cuándo retornar?
- ¿Se hallan disponibles en el momento de la visita del cliente todos los métodos provistos por el programa?
Adaptado de: MEASURE Evaluation 1999 (286) |
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ADEMÁS DE LAS PREGUNTAS ANTERIORES,
PUEDEN RESPONDERSE LAS SIGUIENTES |
Para evaluar
la distribución basada en
la comunidad (DBC)
- ¿Cuántos métodos no clínicos se obtienen de los trabajadores de la DBC?
- ¿Remiten los trabajadores de la DBC a los clientes a otro centro para que reciban métodos no disponibles en los programas de DBC?
- ¿Ponen los trabajadores de la DBC algunas restricciones en los métodos fuera de las estipuladas por la política del programa?
Adaptado de: The EVALUATION Project 1993 (122) |
Para evaluar
los programas de comunicación
- ¿Saben las personas que tienen derecho a hacer elecciones informadas por sí mismas?
- ¿Conoce la gente métodos de planificación familiar?
- ¿Cuántos métodos conoce la gente?
- ¿Cuáles son los métodos que conoce la gente?
- ¿Comprende la gente correctamente estos métodos y cómo usarlos?
- ¿Sabe la gente dónde obtener estos métodos?
- ¿Sabe la gente dónde obtener información sobre planificación familiar?
- ¿Está la gente planeando consultar a un proveedor de servicios de planificación familiar para obtener más información u orientación?
- ¿Habla la gente con la familia o integrantes de la comunidad acerca de la planificación familiar?
Adaptado de: Bertrand y Kincaid 1996 (40) |
Para evaluar
los distribuidores minoristas como
las farmacias
- ¿Cuántos métodos anticonceptivos se hallan disponibles?
- ¿Remite el minorista a los clientes a otra parte para obtener métodos que sólo allí ha de conseguir?
- ¿Recibe el cliente información adecuada sobre la manera de usar el producto?
- ¿Piensa el minorista que la información que posee es adecuada?
Adaptado de: The EVALUATION Project 1993 (122) |
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¿Cuánta información y cuánta orientación necesitan los clientes de los servicios de planificación familiar? Son estas dos importantes preguntas prácticas que encaran los que se ocupan de la comunicación entre cliente y proveedor para llegar a la elección informada. En los estudios sobre la toma de decisiones de las personas en cuestiones médicas se encuentra gran variación en la cantidad de información y la cantidad de orientación que quiere la gente (116, 118). Algunos clientes quieren tomar ellos solos las decisiones sobre planificación familiar. Otros quieren considerable ayuda del proveedor de servicios (285). El imperativo que enfrenta este último es determinar y satisfacer las necesidades individuales a la par que cumplir con la obligación ética de ayudar a cada cliente a hacer una elección informada.
Para ayudar a los clientes a hacer elecciones informadas sobre el uso de anticonceptivos, los programas de planificación familiar creían una vez que los proveedores deben dar a los clientes mucha información sobre todos los métodos por igual. Pero con esta forma de proceder se sobrecargaba a los clientes de información técnica y se hacía poco por ayudarlos a aplicar la información en sus propias vidas (403).
Las personas pueden generalmente asimilar dos o tres importantes puntos de la información rápidamente impartida. Demasiada información causa tensión en quien la recibe (244). Los pacientes, sobre todo cuando son oyentes pasivos, olvidan o deforman mucho de lo que los proveedores les dicen (100). Si un cliente experimenta miedo, estrés o ansiedad, tardará más en asimilar la información. Si la sobrecarga de información deja confundidos a los clientes, éstos generalmente no practican bien la planificación familiar y tienden más a interrumpir la práctica de la anticoncepción que los clientes que reciben orientación clara y concisa (193).
Toma de decisiones compartida y elección informada
En algunos estudios se ha encontrado que los pacientes no quieren tomar decisiones sobre su salud, sobre todo cuando estas decisiones podrían tener serias consecuencias (57, 118). Prefieren, en cambio, dejar a otros esas decisiones, inclusive a los médicos y familiares (37, 156, 336, 420). Casi todos los estudios de la toma de decisiones médicas, empero, están más en favor de la toma de decisiones compartida que del modelo en que el proveedor toma solo la decisión (73). En la toma de decisiones compartida el proveedor hace participar al paciente en el proceso de toma de decisiones, reconociendo la necesidad de considerar la información personal de los pacientes en las decisiones sobre el tratamiento (74, 99, 171).
El modelo de la elección informada da un paso más allá que la toma de decisiones compartida: los clientes toman por sí mismos las decisiones sobre la planificación familiar. El proveedor,
por otra parte, desempeña aún un papel importante. Éste consiste en ayudar al cliente a pensar durante todo el proceso de toma de decisiones, a concentrarse en las cuestiones fundamentales y a evaluar las opciones (31, 74, 100). Además, el proveedor se asegura de que las decisiones de los clientes estén bien informadas. A raíz de todos estos importantes aspectos, las decisiones sobre la planificación familiar difieren de otras cuestiones más complejas de la salud reproductiva como el tratamiento de las ITS y el SIDA, las complicaciones del embarazo y la atención después del aborto, así como de decisiones médicas tales como la cirugía mayor y el tratamiento del cáncer, en las que cuando se dejan las decisiones enteramente al paciente suele aumentar la ansiedad de éste y crea sentimientos de abandono (37, 156, 336, 420). |
Los estudios muestran que, cuando los clientes de servicios de planificación familiar tienen buena información, comúnmente son tan capaces como los proveedores de evaluar correctamente sus propios riesgos de salud y de evitar la elección inapropiada de anticonceptivos (113, 475). Por ejemplo, en las zonas rurales de México tanto las usuarias como las no usuarias de píldoras tenían tanta probabilidad de saber si tenían o no hipertensión arterial o cardiopatías como los proveedores de diagnosticar estos trastornos (474).
Qué pueden hacer los proveedores |

JHU/CCP
En esta comunidad de Bangladesh una trabajadora de salud se reúne con una pareja para orientarla acerca de la selección de métodos de planificación familiar. Es común que las personas difieran ampliamente sobre la cantidad de información que desean recibir. |
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Puesto que los clientes difieren considerablemente acerca de la cantidad de información y orientación que desean recibir para tomar decisiones sobre la planificación familiar, el proveedor necesita averiguar eficiente y éticamente qué es lo que ya sabe y ha decidido el cliente y también cuánta más información y orientación quiere éste. Actualmente los programas están cada vez más a favor de que el proveedor de servicios adapte y personalice la información para ayudar a los clientes a pensar exhaustivamente sobre lo que han de elegir (98, 100, 118, 149, 272).
Los proveedores pueden preguntar a los clientes cuánto quieren saber y suministrarles luego la información pertinente que el cliente puede considerar (299). Si se emplea un lenguaje sencillo que los clientes comprendan, evitando los términos técnicos, se ayudará a aquellos a comprender y recordar la información. Los proveedores pueden repetir la información más importante y dar tiempo a los clientes para que repasen la información si necesitan más tiempo para considerarla (100). Los proveedores también pueden permitir a los clientes que tomen sus decisiones sin prisa, aunque esto signifique postergarlas a fin de consultar al cónyuge o a un familiar.
Si los clientes dicen que quieren que el proveedor decida por ellos, éste deberá respetar este deseo. Los proveedores pueden describir el concepto de elección informada, explicar cómo el cliente saldrá beneficiado si toma parte en la toma de decisiones (358), y tratar de que el cliente participe en cierto grado en el proceso (99, 146, 171, 358). El respeto por la autonomía del cliente es un principio de la elección informada y un componente de numerosos códigos de ética de las profesiones especializadas en la atención de salud (198, 470).
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