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Temas principales
Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins University School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202, USA. Número publicado en colaboración con el: Center for Health and Gender Equity (CHANGE) es una organización dedicada a la investigación y promoción que busca integrar el interés por la igualdad de los géneros y la justicia social en las políticas y prácticas internacionales de salud. Se puede comunicar con el personal de CHANGE por correo electrónico dirigiéndose a: change@genderhealth.org or at http://www.genderhealth.org. Volumen XXVII, Numero 4 Temas sobre salud mundial |
El mundo presta atención
La violencia contra la mujer es el abuso más generalizado de los derechos humanos, pero el menos reconocido. También es un serio problema sanitario, que consume la energía de la mujer, comprometiendo su salud física y socavando su amor propio. Pese a los elevados costos que ocasiona, casi todas las sociedades del mundo tienen instituciones que legitiman, opacan y niegan el abuso. Los mismos actos que se castigarían si estuvieran dirigidos a un empleador, un vecino o un conocido, no se cuestionan si proceden de un hombre contra una mujer, especialmente dentro de la familia. Por más de dos decenios, grupos de distintas partes del mundo que abogan en pro de la mujer han estado empeñados en que se preste más atención al abuso físico, psicológico y sexual de la mujer y en poner de relieve la necesidad de actuar. Esos grupos han ofrecido albergue a las mujeres maltratadas, han presentado sus opiniones a los legisladores para que reformen la legislación y han desafiado las actitudes y creencias que apoyan el comportamiento violento contra la mujer (209). Cada vez más, estos esfuerzos están dando resultado. Hoy día las instituciones internacionales hablan en contra de la violencia basada en el género (ver el recuadro, Las organizaciones mundiales opinan). Encuestas y estudios están recogiendo más información sobre la prevalencia y la naturaleza del abuso. También está aumentando el número de organizaciones, proveedores de servicios y autoridades que reconocen las serias consecuencias adversas de la violencia contra la mujer para la salud de ésta y para la sociedad. Un número creciente de programas de salud reproductiva y de médicos comprenden que tienen que desempeñar un papel clave en la tarea de abordar la violencia, no sólo ayudando a las víctimas, sino también previniendo el abuso. A medida que se conoce mejor el alcance de la violencia basada en el género y las razones subyacentes, mayor es el número de programas que encuentran distintas maneras de abordarla.
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