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Contenido

         Chapters
  1. El mundo presta atención
  2. Abuso por parte de la pareja íntima
  3. Coerción sexual
  4. Efectos en la salud reproductiva
  5. Amenazas a la salud y el desarrollo
  6. El personal de atención de saluddesempeña un papel clave
  7. Un programa de reformas

Temas principales

Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins University School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202, USA.

Número publicado en colaboración con el:
CHANGE 6930 Carroll Avenue
Suite 910
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Maryland 20912, USA
Téléfono: 301/270-1182
Fax: 301/270-2052

Center for Health and Gender Equity (CHANGE) es una organización dedicada a la investigación y promoción que busca integrar el interés por la igualdad de los géneros y la justicia social en las políticas y prácticas internacionales de salud. Se puede comunicar con el personal de CHANGE por correo electrónico dirigiéndose a: change@genderhealth.org or at http://www.genderhealth.org.

Volumen XXVII, Numero 4
Diciembre, 1999

Serie L, Número 11
Temas sobre salud mundial

Abuso sexual en la niñez

El abuso sexual de los niños se halla muy extendido en prácticamente todas las sociedades. Este tipo de abuso se refiere a cualquier acto sexual que tenga lugar entre un adulto o familiar inmediato y un niño, y cualquier contacto sexual no consensual entre un niño y otro. La legislación generalmente considera improcedente la cuestión del consentimiento en los casos de contacto sexual de un adulto con un niño, definido como alguien menor de 13, 14, 15 ó 16 años de edad.

Por tratarse de un tema considerado tabú, es difícil obtener estadísticas fidedignas sobre la prevalencia del abuso sexual en la niñez. Las pocas encuestas representativas por muestreo que existen informan que ese abuso está muy difundido (ver el Cuadro 6). Los estudios no son directamente comparables a causa de las diferencias que presentan las muestras y las definiciones de abuso. La mayoría de ellos distinguen entre el abuso con contacto físico y el abuso sin contacto físico, como el exhibicionismo. También informan sobre diferentes tipos de contacto sexual, como por ejemplo, tocar los órganos genitales en contraposición al coito.

Aunque tanto las niñas como los niños pueden ser víctimas del abuso sexual, la mayor parte de los estudios informan que la prevalencia del abuso entre las niñas es por lo menos 1,5 a 3 veces mayor que entre los varones, y a veces mucho más (75, 153). En Barbados, por ejemplo, 30% de las mujeres y 2% de los hombres declararon que en la niñez y la adolescencia habían estado expuestos a tipos de comportamiento que constituían abuso sexual (199). Por otra parte, puede darse que el abuso de los varones no se notifique en la misma medida que el de las niñas.

Las mujeres tienden a declarar más que los hombres cuán profundamente las ha afectado el abuso sexual, aunque es indudable que algunos hombres y niños experimentan gran sufrimiento (336, 373). La experiencia del estupro parece ser especialmente traumático tanto para los varones como para las niñas (42, 81, 247, 336).

Los estudios coinciden en demostrar que, prescindiendo del sexo de la víctima, la vasta mayoría de los perpretadores son del sexo masculino y la víctima los conoce (217, 336, 396, 414). Muchos de ellos fueron ellos mismos víctimas de abuso sexual en la niñez, aunque en su mayoría los niños que han sufrido abuso sexual no abusan de otros al llegar a la vida adulta (462).

El abuso sexual puede llevar a una amplia variedad de consecuencias malsanas, como problemas de comportamiento y psicológicos, disfunción sexual, problemas en las relaciones, poco amor propio, depresión, pensamientos suicidas, abuso del alcohol y otras sustancias y comportamiento sexual peligroso (25, 53, 81, 276, 399). Las mujeres que han experimentado abuso sexual en la niñez también corren más riesgo de ser víctimas del abuso físico o sexual en la vida adulta (26, 37, 149).

Aunque en algunos niños los efectos del abuso sexual son graves y prolongados, no todos experimentarán consecuencias en el futuro (247, 314). Es muy probable que el abuso sexual cause daño a largo plazo cuando se extiende por un período prolongado, o lo comete el padre o protector, existe estupro o se lo comete con fuerza o violencia (26, 247, 373).

La adaptabilidad del niño y la respuesta que recibe cuando revela el abuso también influyen en las consecuencias a largo plazo (85, 247, 396). Cuando se cree y se asiste al niño que da a conocer el abuso, las consecuencias suelen ser menos graves que cuando no se le cree, se le echa la culpa o se lo repudia (396).

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