|
Send this report to a colleague Contenido
Temas principales
Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins University School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202, USA. Número publicado en colaboración con el: Center for Health and Gender Equity (CHANGE) es una organización dedicada a la investigación y promoción que busca integrar el interés por la igualdad de los géneros y la justicia social en las políticas y prácticas internacionales de salud. Se puede comunicar con el personal de CHANGE por correo electrónico dirigiéndose a: change@genderhealth.org or at http://www.genderhealth.org. Volumen XXVII, Numero 4 Temas sobre salud mundial |
Amenazas a la salud y el desarrollo
Las consecuencias negativas del abuso se extienden más allá de la salud sexual y reproductiva de la mujer y llegan a afectar la salud general, el bienestar de sus hijos e incluso la estructura económica y social de las naciones. Al agotar la energía de la mujer, menoscabando su confianza en sí misma y comprometiendo su salud, la violencia sexual priva a la sociedad de la plena participación de la mujer. Como observa un informe sobre la violencia de UNIFEM (Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer), "La mujer no puede ofrecer plenamente su trabajo y sus ideas creadoras si vive oprimida por las cicatrices físicas y psicológicas del abuso" (73). La violencia como factor de riesgo de enfermedadesEl ser víctima de la violencia es un factor de riesgo por una variedad de resultados perjudiciales para la salud. Además de causar lesión física inmediata y angustia mental, la violencia también contribuye a aumentar el riesgo de la mujer de tener mala salud en el futuro. Una amplia gama de estudios muestra que las mujeres que han experimentado abuso físico o sexual, sea en la niñez o en la vida adulta, corren un riesgo mayor de desarrollar problemas de salud subsiguientes (111, 148, 181, 260, 273, 291, 292, 455). Se ha vinculado la violencia a numerosos y serios problemas de salud, tanto inmediatos como a largo plazo. Estos incluyen problemas de salud física, como lesiones, síndromes de dolor crónico, y trastornos gastrointestinales, y una variedad de problemas de salud mental, inclusive ansiedad y depresión. La violencia también daña la salud al dar lugar a más tipos de comportamiento negativos, como el hábito de fumar y el abuso del alcohol y las drogas (ver la Figura 3). Como en muchos de los estudios iniciales sobre el abuso y la salud participaban mujeres que buscaban tratamiento médico, los resultados encontrados podrían haber exagerado la relación entre la violencia y la salud precaria. Pero en estudios recientes de grupos más representativos que incluyen muestras aleatorias de mujeres de la comunidad y de mujeres que visitaban establecimientos de atención primaria de la salud se han confirmado los vínculos existentes entre la condición de víctima y la mala salud. En uno de estos estudios realizados en una importante organización de mantenimiento de la salud (HMO) del estado de Washington, Estados Unidos, se encontró que las mujeres que habían experimentado algún tipo de abuso en la niñez -- sea físico, sexual, emocional, o negligencia-- tenían una salud mucho más precaria que las demás mujeres de su edad. En el estudio se encontró que las mujeres que habían sido maltratadas en la niñez tenían más problemas de salud sexual y reproductiva, funcionamiento físico más deficiente, mayor comportamiento arriesgado y más síntomas físicos que las mujeres que no habían sufrido abuso. Además, la mujer media que había sido víctima de abuso en la niñez también tenía más diagnósticos en una amplia variedad de problemas de salud, inclusive enfermedades infecciosas, problemas de salud mental y trastornos crónicos como hipertensión, diabetes y asma (455). Los estudios entre mujeres de los HMO ofrecen una buena oportunidad de examinar los efectos acumulativos de la violencia en la salud de la mujer puesto que los HMO generalmente suministran atención de salud a todos los socios, inclusive medicamentos, cirugía, visitas del médico y hospitalización (148, 260). Colectivamente, estos estudios de los HMO sugieren tres conclusiones principales sobre las consecuencias para la salud del abuso físico y sexual de la mujer:
|
Parte principal | Contenido