Send this report to a colleague

Contenido

         Chapters
  1. El mundo presta atención
  2. Abuso por parte de la pareja íntima
  3. Coerción sexual
  4. Efectos en la salud reproductiva
  5. Amenazas a la salud y el desarrollo
  6. El personal de atención de saluddesempeña un papel clave
  7. Un programa de reformas

Temas principales

Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins University School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202, USA.

Número publicado en colaboración con el:
CHANGE 6930 Carroll Avenue
Suite 910
Takoma Park
Maryland 20912, USA
Téléfono: 301/270-1182
Fax: 301/270-2052

Center for Health and Gender Equity (CHANGE) es una organización dedicada a la investigación y promoción que busca integrar el interés por la igualdad de los géneros y la justicia social en las políticas y prácticas internacionales de salud. Se puede comunicar con el personal de CHANGE por correo electrónico dirigiéndose a: change@genderhealth.org or at http://www.genderhealth.org.

Volumen XXVII, Numero 4
Diciembre, 1999

Serie L, Número 11
Temas sobre salud mundial

La violencia en el hogar afecta el bienestar de los hijos

El conflicto entre los progenitores comúnmente afecta a los hijos pequeños. Los niños que presencian actos de violencia marital enfrentan un riesgo mayor de problemas emocionales y de comportamiento como ansiedad, depresión, desempeño escolar deficiente, escaso amor propio, desobediencia, pesadillas y problemas de salud física (124, 244, 294). Esos niños también muestran mayor tendencia a actuar agresivamente durante la niñez y la adolescencia (419, 420).

Los niños que presencian episodios de violencia entre los padres suelen desarrollar muchos de los mismos problemas de comportamiento y psicológicos que los niños que han sido víctimas de abuso (124, 228). En Nicaragua los niños de mujeres maltratadas tienen una probabilidad más de dos veces mayor que los otros niños de tener problemas de aprendizaje, emotivos y de comportamiento, y una probabilidad siete veces mayor de sufrir abuso físico, sexual o emocional (131). Entre las mujeres maltratadas de Nicaragua, 49% dijeron que sus hijos presenciaban a menudo los episodios de violencia (131), lo mismo que 64% de las mujeres de Irlanda (330) y 50% de las mujeres de Monterrey, México (191).

En estudios realizados en Estados Unidos se ha encontrado que en 30% a 60% de las familias en las que los maridos maltratan a sus esposas, los niños también son maltratados (9, 123). La experiencia clínica sugiere que esta modalidad existe también en el mundo en desarrollo (131). Mientras que las reacciones de los niños a la violencia varían de acuerdo con la edad, el sexo y el apoyo social que reciben (228), los niños que presencian y experimentan actos de violencia exhiben los problemas de comportamiento más graves (124).

La violencia también puede afectar la supervivencia del niño (11, 232). En León, Nicaragua, los investigadores encontraron que los hijos de mujeres cuyos compañeros les infligían abuso físico y sexual tenían una probabilidad seis veces mayor que los otros niños de morir antes de cumplir los cinco años. En el estudio se controlaron otros factores que influyen en la supervivencia de los lactantes y los niños. Un tercio de todas las defunciones infantiles en este entorno eran atribuibles a la violencia del compañero (11). En un estudio realizado en los estados indios de Tamil Nadu y Uttar Pradesh también se encontró que las mujeres que habían recibido malos tratos tenían mucha más probabilidad que las mujeres no maltratadas de perder un hijo o un embarazo por aborto provocado o espontáneo o parto de un mortinato. En el estudio se controlaron otros factores que influyen en la mortalidad infantil, como educación, edad y paridad de la madre (232).

Si bien no está claro de qué manera exactamente la violencia en el hogar afecta la supervivencia de los hijos, una explicación es que los hijos de madres que fueron maltratadas tienen una probabilidad mayor de nacer con bajo peso, factor ésta que incrementa el riesgo de morir durante la infancia o la niñez (ver la Capitula 4.4). Otra posible explicación es que las madres con compañeros violentos pueden tener menos amor propio, menos movilidad, poder de negociación más débil y menos acceso a recursos, y por lo tanto son menos capaces de mantener sanos a sus hijos.

En la zona rural de Karnataka, India, se encontró en un estudio que los niños cuyas madres habían sido maltratadas recibían menos alimentos que otros niños, lo que sugiere que estas madres no podían negociar con el marido en nombre de los hijos (165). De manera similar, los datos de las EDS de 1998 de Nicaragua muestran que los hijos de mujeres maltratadas tendían más que otros niños a estar malnutridos. Lo más probable era que recientemente hubieran tenido un episodio de diarrea y lo menos probable que hubieran recibido terapia de rehidratación oral. También era menos probable que hubieran estado inmunizados contra las enfermedades de la niñez (386) (ver la Figura 4).

Anterior | Siguiente
Parte principal | Contenido


111 Market Place, Suite 310, Baltimore, MD 21202, USA
Phone: (410) 659.6300/Fax: (410) 659.6266/E-mail: Poprepts@jhuccp.org