ContenidoCapítulos
Temas principales
Use la colección más grande de materiales para la prevención del VIH y el SIDA... Más de 30.000 productos a su alcance, incluyendo pósters, panfletos, videos, casetes grabados, fotografías, materiales de capacitación, novedades y muchos más sobre la prevención del VIH y el SIDA en todo el mundo Además... puede pedir Qué hay de nuevo sobre los jovenes y el SIDA, el número del boletín que destaca particulmente los nuevos materiales de comunicación que ofrece el: Centro de Medios/Materiales (M/MC) de JHU/PIP Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins University Bloomberg School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202, USA. Volumen XXIX, Número 3 |
Estrategia centrada en la juventudNo hay ninguna estrategia contra el SIDA que puede aplicarse en todas partes; la forma de actuar de cada país deberá reflejar las características epidemiológicas de la infección (7). No obstante, como casi todas las infecciones por VIH tienen lugar durante la adolescencia, la idea de centrarse en las personas jóvenes parece ser una estrategia crucial. Basándose en modelos de simulación, en un país hipotético de África con 10% de prevalencia del VIH en la población general, resultaría más eficaz centrarse en la prevención del VIH entre los adolescentes que centrarse en la población de alto riesgo, definida en este caso como las personas que han tenido relaciones sexuales con más de una pareja en los últimos seis meses. Un enfoque combinado en los jóvenes y los grupos de alto riesgo sería lo más eficaz, como sugieren los modelos, a sólo 20% del costo de una campaña nacional en gran escala contra el SIDA (345). Otra razón para centrar los esfuerzos de prevención en la juventud es que los jóvenes VIH-positivos, por estar recientemente infectados, son sumamente infecciosos. El VIH es infeccioso al máximo cuando las cargas víricas en la sangre son altas, lo que resulta en el derramamiento del VIH en muchos humores corporales. Normalmente hay dos períodos así. El primer período, la infección primaria, tiene lugar inmediatamente después de la infección por VIH y dura solo unos pocos meses. El segundo período es al final, cuando la infección por VIH evoluciona y da lugar al SIDA (11, 46, 312). Como probablemente los adolescentes fueron infectados poco tiempo antes, muchos de ellos estarán en la etapa primaria, que es la más infecciosa, cuando el cambio de comportamiento podría resultar especialmente efectivo en la reducción de la transmisión ulterior del VIH (46, 312). La prevención de la infección por VIH entre las personas jóvenes también ayudaría a reducir los costos crecientes del tratamiento, liberando recursos que podrían ayudar a satisfacer otras necesidades de los jóvenes. Por ejemplo, en la India el costo del tratamiento de un paciente con SIDA por un año, aun sin terapias caras, equivale al costo anual de la provisión de instrucción escolar primaria a 10 estudiantes (266). En la lucha contra el VIH/SIDA es mucho más eficaz tomar inmediatamente medidas que aplazarlas. Según una estimación, un programa de prevención del SIDA iniciado 10 años atrás hubiera tenido un impacto 60% más poderoso en la prevalencia del VIH que ese mismo programa iniciado hoy (345). Especialmente cuando se trata del VIH/SIDA entre las personas jóvenes, si se aborda temprano el problema en lugar de más tarde, se contribuirá grandemente a contener la propagación de la epidemia. Los delegados que asistieron a la Sesión Especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas de 2001 sobre el VIH/SIDA resolvieron “reducir para 2005 en un 25% la prevalencia del VIH entre los hombres y mujeres jóvenes de 15 a 24 años de edad en los países más afectados y reducirla mundialmente en un 25% para 2010” (166). El logro de esta ambiciosa meta requerirá esfuerzos mucho mayores. El sector salud por sí solo no puede esperar contener la epidemia del VIH/SIDA, como tampoco pueden hacerlo los programas individuales de prevención del SIDA que trabajan por su cuenta, si bien todo esfuerzo en ese sentido es útil. Solo un enfoque estratégico coordinado de gran escala en el que participen los gobiernos, las comunidades locales y el sector privado, que cuente con el apoyo internacional, puede realmente dar esperanza.
|