ContenidoCapítulos
Temas principales
Use la colección más grande de materiales para la prevención del VIH y el SIDA... Más de 30.000 productos a su alcance, incluyendo pósters, panfletos, videos, casetes grabados, fotografías, materiales de capacitación, novedades y muchos más sobre la prevención del VIH y el SIDA en todo el mundo Además... puede pedir Qué hay de nuevo sobre los jovenes y el SIDA, el número del boletín que destaca particulmente los nuevos materiales de comunicación que ofrece el: Centro de Medios/Materiales (M/MC) de JHU/PIP Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins University Bloomberg School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202, USA. Volumen XXIX, Número 3 |
Participación de los hombresLos esfuerzos por prevenir el VIH han comenzado a dirigirse a los hombres jóvenes y las presiones sociales que a menudo llevan al comportamiento sexual arriesgado, sobre todo la presión de los compañeros (85, 160, 187). Los hombres suelen desempeñar un papel sexual dominante dentro y fuera del matrimonio. Ellos se hallan más expuestos que las mujeres a los riesgos de la actividad sexual arriesgada porque en promedio comienzan más temprano a ser sexualmente activos y tienen relaciones con más individuos, pero se casan más tarde (103, 160). Además, muchos hombres considerarían comprometida su masculinidad si tienen menos parejas sexuales y siempre usan condones, comportamiento con el cual podría limitarse la propagación del VIH (68, 299, 322). Para los hombres jóvenes, la posibilidad de hablar acerca de sus problemas, incluidos los concernientes a la sexualidad, y de obtener apoyo son pasos importantes para evitar riesgos. Pero muchos varones crecen sin que se les ofrezca la oportunidad de comunicarse con otros (103). En una encuesta nacional de Kenia, por ejemplo, menos de la mitad de los padres declararon haber hablado el año anterior con sus hijos varones adolescentes sobre la sexualidad, el VIH/SIDA o las relaciones entre el hombre y la mujer (177). Los servicios de atención de salud para mujeres adultas y niños pueden tener el efecto de disuadir a los hombres jóvenes y adultos de ir allí a buscar ayuda (237, 322). Para motivar a los hombres a cuidar mejor su salud, ONUSIDA lanzó en el año 2000 un campaña mundial de dos años de duración titulada “Los hombres marcan la diferencia”. La campaña incita a los programas de prevención del SIDA a establecer servicios de salud que acojan a los hombres y les presten servicios en horas convenientes. También incentiva a los proveedores de atención de salud a ofrecer atención y asistencia confidenciales a los hombres (160). La presentación de modelos adultos de comportamiento masculino responsable y de relaciones mutuamente solidarias y respetuosas también puede ayudar a los hombres jóvenes (103, 249). Muchos de estos crecen presenciando tipos de comportamiento irresponsable o abusivo con las mujeres dentro de la comunidad o de la propia familia (232). Al llegar a la edad adulta, ellos mismos tienden a adoptar ese comportamiento (119). En un seminario sobre los programas con participación masculina que tuvo lugar en los Estados Unidos se formularon varios principios para guiar la estructura, el diseño y el conjunto de mensajes de los programas de salud reproductiva para niños y jóvenes de sexo masculino (249).
|