Contenido
Capitulos
  1. Exploración de los nuevos hallazgos
  2. Los intervalos genésicos reales frente a los preferidos
  3. La anticoncepción destinada a espaciar los nacimientos
  4. ¿Quién tiene intervalos más cortos?
  5. Cómo pueden los programas ayudar a las parejas a espaciar los nacimientos
Temas principales

Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins University Bloomberg School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202, USA.

Volumen XXX, Número 3
Verano de 2002
Serie L, Número 13
Temas sobre salud mundial

¿Quién tiene intervalos más cortos?

En el plano mundial, las mujeres difieren ampliamente en lo referente a las prácticas para espaciar los nacimientos. Son varios los factores que influyen en el espaciamiento de los nacimientos por la mujer, incluido el estado de salud del hijo anterior así como las características personales de la mujer. Además, las prácticas tradicionales, especialmente el amamantamiento y la abstinencia puerperal, asi como las normas culturales, influyen en el espaciamiento de los nacimientos.

Supervivencia y salud del hijo anterior

La salud del hijo anterior suele influir en la secuencia cronológica del nacimiento siguiente. Si llega a morir un hijo, especialmente durante el primer año de vida, las parejas tienden a tener el hijo siguiente después de un intervalo más corto que el que hubieran dejado transcurrir si hubiera sobrevivido el hijo anterior. De manera similar, si un recién nacido es enfermizo en la infancia, las parejas tienen más probabilidad de tener otro hijo después de un intervalo más corto que en circunstancias normales.

Supervivencia infantil. Los estudios realizados en diversas partes del mundo, incluso en Bhután, Egipto, Kenya, Viet Nam y Zimbabwe, muestran que si el recién nacido llega a morir, los padres probablemente tengan el hijo siguiente más pronto que si aquel hubiera sobrevivido (25, 64, 68, 139, 185, 211, 212). En los 55 países encuestados por las EDS entre 1990 y 2001 es más probable que las mujeres tengan otro hijo dentro de los 3 años siguientes si el niño anterior llega a morir (ver el cuadro 7).

Cuando un niño muere, los intervalos genésicos subsiguientes de las madres son 60% más cortos, en promedio, que cuando el niño sobrevive, de acuerdo con los datos de 46 EDS (62). En este estudio también se encontró que cuanto más tiempo sobreviva el hijo anterior, menor es el efecto en el intervalo genésico subsiguiente. Después de los dos años de edad, la muerte de un hijo no parece influir de ninguna manera en el intervalo genésico subsiguiente de la madre (62).

Las madres de las zonas rurales de Senegal tienen el hijo siguiente dentro de un período mediano de 15 meses si el niño llega a morir en el primer mes de vida. Si muere antes de cumplir un año, las madres esperan un período mediano de 22 meses antes de tener el hijo siguiente. Si el niño muere cuando tiene entre uno y dos años de edad, las madres dejan pasar un período mediano de 29 meses; y si sobrevive por dos años, las madres dejan pasar un período mediano de 33 meses para tener el próximo hijo (153).

¿Por qué la muerte del niño resulta en un parto a más breve plazo? Algunas parejas tienen el próximo hijo involuntariamente porque con la muerte de un niño a temprana edad termina el amamantamiento y las mujeres vuelven a menstruar y a ovular más pronto (62). En Ghana la duración mediana de la amenorrea puerperal bajó de 12 meses a 4 meses entre las mujeres cuyos hijos habían muerto a una edad temprana (123). Los datos de 46 EDS muestran que, en promedio, la supervivencia infantil lleva a un aumento de la duración de la amenorrea puerperal del 178% (62).

In Bangladesh a couple takes their newborn to a clinic for a check-up.

Edson Whitney for JHU/CCP

En Bangladesh una pareja lleva al hijo recién nacido a un dispensario para que lo revisen. Cuando la criatura sobrevive y está sana, es menos probable que las parejas tengan el próximo hijo muy pronto. Los programas de salud infantil y de planificación familiar pueden trabajar juntos para instar a las parejas a tener intervalos genésicos más largos y sanos.

Otras parejas se esfuerzan por remplazar pronto al hijo que han perdido. Cuando muere un niño, la duración de la abstinencia sexual del puerperio puede descender hasta un 47%, de acuerdo con los datos de las 46 EDS (62). En algunos estudios se ha encontrado, sin embargo, que la reanudación de la actividad sexual es menos importante que el cese temprano del amamantamiento para explicar por qué el hijo siguiente nace más pronto cuando muere el hijo anterior (129, 181).

Generalmente es más probable que las mujeres cuyos embarazos terminan en abortos espontáneos o provocados tengan el próximo hijo a más breve plazo. Sin embargo, son pocos los estudios en los que se ha examinado esta relación pues raramente se registran los abortos espontáneos, los mortinatos y los abortos provocados. En un estudio llevado a cabo en el Centro Latinoamericano de Perinatología y Desarrollo Humano se encontró que la mitad de las adolescentes de 19 años de edad o menos cuyos embarazos habían terminado en abortos provocados o espontáneos volvieron a quedar embarazadas dentro de los 2 años siguientes, en comparación con aproximadamente un tercio de las adolescentes que habían tenido un nacido vivo anterior. Entre las mujeres de 20 a 24 años de edad, 28% de aquellas cuyo embarazo había terminado en un aborto provocado o espontáneo volvieron a quedar embarazadas dentro de los 2 años siguientes, en comparación con 21% de las que habían tenido anteriormente un nacido vivo (37).

Por otra parte, en un estudio llevado a cabo en África se encontró que es menos probable que las mujeres cuyos embarazos terminan en abortos espontáneos o mortinatos tengan el próximo hijo muy poco tiempo después. Las mujeres de Gambia que habían tenido un aborto espontáneo o un mortinato tendían más que otras mujeres a postergar la procreación mediante la práctica de la anticoncepción. Aproximadamente 14% de las mujeres que habían tenido abortos espontáneos o mortinatos recurrieron a continuación a la anticoncepción en mayor medida que el porcentaje que había usado anticonceptivos durante el amamantamiento o después del destete. Cuando se les preguntó por qué usaban anticonceptivos después de un aborto espontáneo o de un mortinato, las mujeres respondieron que querían dar a sus cuerpos el tiempo necesario para descansar, recuperarse y tener más probabilidad de concebir un niño sano en el futuro (21).

Salud infantil. Si el recién nacido sobrevive, pero es enfermizo, las mujeres tienden a tener más pronto el próximo hijo. Una explicación es que los recién nacidos enfermos tienen menos probabilidad de tomar el pecho (112). Si los niños no pueden tomar el pecho frecuente e intensamente, las madres vuelven a ovular más rápidamente y, sin anticonceptivos y abstinencia sexual, no han de tardar mucho en quedar nuevamente embarazadas (115). Además, si una mujer teme que su hijo enfermo vaya a morir en la infancia, tal vez trate de tener a la brevedad un niño sano. Por la misma razón, las madres cuyos recién nacidos tienen bajo peso al nacer también pueden tener sin demora el hijo siguiente (18, 112).


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