Contenido
Temas Principales
Publicación del Population Information Program, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202-4012, USA
Diciembre de 1997 Serie M, Número 13 |
Lógicamente, el crecimiento de la población debe detenerse en algún momento, o la tierra estará repleta de gente y sus recursos terminarán por agotarse. El término "capacidad de carga" se refiere al número de personas que la tierra puede sustentar de manera sostenida —o sea, sustentar indefinidamente a un nivel de vida constante sin destruir la base de recursos naturales. Sin embargo, no hay forma de predecir cuán numerosa podría ser la población antes de que llegue a sobrecargar el planeta. Tampoco hay manera de predecir la calidad de la vida en el futuro bajo una variedad casi infinita de supuestos sobre el crecimiento de la población, hábitos de consumo, producción de alimentos, cambios tecnológicos, uso de los recursos naturales, contaminación del aire y del agua, degradación de las tierras y muchos otros factores (15, 33, 42). La cuestión de la capacidad de carga se ha venido debatiendo por 200 años, desde 1798, cuando el economista inglés Thomas Malthus publicó su "Ensayo sobre el principio de la población y sus efectos en el futuro mejoramiento de la sociedad." Malthus argüía que, puesto que las tierras productivas y el agua potable son recursos limitados, el crecimiento de la población sobrepasará inevitablemente en algún momento el suministro de alimentos y agua, y sobrevendrá la inanición en masa y la anarquía (57). En Europa, la edad media proporcionó a Malthus numerosos ejemplos trágicos. La población de Europa había ascendido de unos 36 millones en el año 1000 a 80 millones en 1300, mientras que la nueva tecnología, o innovaciones de cualquier índole, no se conocían. En 1300 las buenas tierras laborables estaban prácticamente agotadas. Al aumentar el número de personas que trataban de vivir de la misma cantidad de tierras de labranza, los precios de los alimentos se elevaron fuera del alcance de los pobres (o sea, fuera del alcance de la mayoría, excepto el clero y la nobleza). Las devastadoras hambrunas asolaron la tierra en 1316 y 1317. Luego, en 1346, se propagó la peste bubónica, que al finalizar el siglo había matado a un tercio de la población de Europa (69). Malthus no previó los notables avances de la tecnología agrícola y las economías de escala que han permitido que la población mundial se eleve a casi seis mil millones. Actualmente, empero, los científicos advierten que en el futuro el planeta podría estar cada vez más en riesgo.Como argumentan el biólogo Peter Vitousek y sus colegas, en los niveles actuales de población y tecnología, las actividades humanas causan "nuevos y considerables cambios rápidos" en los ecosistemas de la tierra. Están entre ellos la degradación del suelo y los suministros de agua, la alteración de los ciclos de la naturaleza debidos en gran parte a la liberación de enormes cantidades de anhídrido carbónico en la atmósfera, y la destrucción o alteración de los recursos biológicos, causando incluso la extinción de algunas especies vegetales y animales. Si se redujera la velocidad del impacto humano en los sistemas naturales de la tierra, éstos podrían tener más tiempo para ajustarse. Las dos maneras básicas de desacelerar el aumento de los efectos humanos en la tierra, opinan estos biólogos, son retardar el crecimiento de la población y usar los recursos más eficientemente (124). Si bien nadie puede predecir exactamente el futuro lejano, el resultado final de la carrera entre el crecimiento de la población y el suministro de alimentos probablemente dependa de las respuestas a varias preguntas:
|