Contenido
Capitulos
  1. Un futuro urbano
  2. Los pobres urbanos
  3. La contaminación y la salud
  4. Impacto en el medio ambiente
  5. Cómo lograr que las áreas urbanas funcionen
Temas principales

Publicación del INFO Project, Center for Communication Programs, The Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202, USA.

Volumen XXX, Número 4,
Otoño de 2002
Serie M, Número 16
Temas especiales

Reducción de la contaminación del aire

Las estimaciones de la OMS sugieren que reducir la materia particulada en suspensión en las ciudades de los países en desarrollo a niveles seguros podría salvar las vidas de 300.000 a 700.000 personas anualmente (29, 132, 162). En algunas áreas urbanas de América Latina los altos niveles de contaminación del aire demandan que el control de las emisiones de vehículos sea una prioridad principal entre las necesidades de salud pública (20, 69). Se puede decir lo mismo de algunas áreas urbanas en Asia (ver la capitulo 3.2, Enfermedades relacionadas con el agua).

Los sistemas de transporte tienen que ser diseñados para trasladar a las personas, no a los vehículos. Disminuir la dependencia de los vehículos privados es un paso esencial que pueden tomar todas las áreas urbanas (136). Por ejemplo, Santiago, Brasil, está revisando su sistema de transporte para fomentar más uso del transporte público y, al mismo tiempo, está haciendo cambios en el sistema de transporte público para utilizar tecnologías limpias y combustibles alternativos (55).

Además, en respuesta a los problemas de salud y ambientales que cada día van en aumento, otras ciudades han adoptado medidas para reducir la contaminación del aire, principalmente por medio de mejores sistemas de transporte público y la reducción del tráfico (158) (ver recuadro, Singapur: La ciudad planeada). Desde 1998, Bogotá, Colombia, ha disminuido el uso de vehículos automotores construyendo rutas de bicicleta, restringiendo el uso de automóviles a ciertas horas del día iplementando un sistema eficaz de autobuses. Dichas acciones han reducido los contaminantes de aire en un 40% (158).

Al combinarse con un buen transporte, la zonificación es una estrategia clave para reducir la contaminación del aire por vehículos. En Curitiba, Brasil, por ejemplo, la ciudad ha reservado extensiones de tierra en áreas urbanas y periurbanas para ocupantes ilegales pobres a fin de construir viviendas de bajo costo conectadas a servicios tales como agua potable y recolección de basura. El gobierno municipal además creó una red extensa de transporte público para conectar las afueras con el centro de la ciudad. El resultado es menos contaminación por el tráfico vehicular y más crecimiento económico, debido a que el transporte público traslada a la gente de manera más conveniente por distancias más largas al trabajo, al mismo tiempo que menos vehículos privados atascan las carreteras (21, 44, 75, 83, 111).

School children and recycling bins

Marcella Aguilar for JHU/CCP

En Quito, Ecuador, los niños de la escuela investigan los contenedores nuevos de reciclaje donados por el programa de televisión Arcandina. El reciclaje del desperdicio urbano es una medida ambiental y economica acertada.

El reservar más tierra para parques y áreas verdes también ayuda a controlar la contaminación del aire y a reducir las temperaturas urbanas. El efecto de “isla de calor urbano” ocurre cuando las temperaturas de la ciudad son superiores a las de las áreas suburbanas o rurales como resultado del número de edificios y la pérdida de vegetación (49). Las islas de calor urbano aceleran la formación de smog, el cual daña el medio ambiente natural y pone en peligro la salud. Además, incrementa la demanda de energía para enfriamiento como ventiladores y aires acondicionados. Los árboles y otra vegetación actúan como aires acondicionados naturales, enfrían el aire mientras absorben el dióxido de carbono y producen de oxígeno (71). Por ejemplo, la Dirección de Desarrollo Regional Metropolitano de Mumbai en India, creó y mantiene un parque natural para ayudar a limpiar Mumbai y reducir los niveles de contaminación (ver recuadro, Limpieza de Mumbai).

Reciclaje de los desperdicios

El reciclaje de cantidades enormes de desperdicio urbano para convertirlos en nuevos recursos tiene sentido tanto ecológicamente como económicamente. El reciclaje ahorra recursos naturales y reduce la cantidad de basura que se quema, que se entierra en vertederos, o se desecha en los ríos, lagos y aguas costeras. Al mismo tiempo, por cada millón de toneladas de desechos sólidos se puede crear aproximadamente 1.600 puestos de trabajo de en reciclaje tanto en países en desarrollo como en países desarrollados (78, 165).

Algunos países industrializados ahora requieren que las compañías que hacen botellas de plástico y otros artículos desechables los reciclen (83). Algunos países pioneros han sobrepasado la recuperación y reciclaje, y fomentan la “simbiosis industrial”, un proceso en el cual el desecho de una empresa pasa a ser la materia prima de otra. Por ejemplo, Kalundborg, Dinamarca, creó el primer parque industrial integrado hace dos décadas. Hoy en día, las empresas que fueron atraídas a este lugar único han desarrollado un proceso simbiótico sofisticado. Una planta de energía local quema los gases residuales de una refinería de petróleo. A su vez, el calor residual de la planta de energía calienta estanques comerciales de peces. Otras empresas inclusive utilizan los productos derivados de la combustión para hacer placas para construcción y cemento. Casi nada se desperdicia (83).

En muchos países pobres que no pueden adquirir soluciones de alta tecnología, grupos de “recolectores de trapos” revisan la basura buscando artículos que pueden vender o reciclar. Un sistema informal así, no sólo ofrece un servicio público, el cual no pueden ofrecer las municipalidades, sino también ofrece ingresos y empleo (44). En Mumbai, por ejemplo, una asociación de 2.000 mujeres recolecta y recicla desperdicios de los hogares y de los basurales municipales de la ciudad (ver recuadro, Limpieza de Mumbai).

Un camino hacia adelante

Ningún sólo conjunto de políticas puede hacer frente a todos los retos de un futuro urbano. Más bien lo que se necesita es un enfoque de política sensato para administrar el ejercio de poder urbano, en el cual se consideren una gama completa de políticas y opciones programáticas. Es esencial un mejor gobierno para mejorar las condiciones de vida urbana. La coordinación integrada en el ámbito nacional, provincial y local es indispensable. Los gobiernos nacionales deben encaminarse a desempeñar el papel de facilitadores, mientras que los gobiernos locales se encaminan hacia un control más directo de la planificación y administración de las áreas urbanas (137).

Para que los gobiernos locales lleven a cabo estas nuevas funciones, los gobiernos nacionales tienen que delegar la autoridad y los recursos a los gobiernos locales. Más aún, los gobiernos locales necesitan una mayor capacidad, debido a que podrían tener menos experiencia que los gobiernos nacionales. La participación pública, especialmente de los miembros de la comunidad local es también vital para mejorar la toma de decisiones (51, 110, 136, 137, 140, 141, 156).

Las agencias donantes pueden facilitar este proceso por medio de una re-evaluación de la naturaleza de la asistencia al desarrollo. Pueden cambiar la distribución de recursos, de financiar proyectos a corto plazo a proporcionar fondos para implementar enfoques a largo plazo centrados en el fomento de la capacidad institucional (52, 106). A medida que se fortalece la capacidad institucional, las áreas urbanas pueden adoptar planes más integrales. Los asentamientos urbanos tendrán más probabilidad de enfrentar los retos del crecimiento de población si la planificación y las acciones toman en cuenta factores interrelacionados, tales como el uso de la tierra, la mejora de los barrios pobres, el mejor abastecimiento de agua, el saneamiento, el manejo de los residuos y sistemas de transporte más eficaces, aparte de un gobierno receptivo. (La versión en español de este número se publicó en octubre de 2003.)


Anterior | Siguiente
Parte principal | Contenido


Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health Center for Communication Programs Information & Knowledge for Optimal Health (INFO) Project
111 Market Place Suite 310, Baltimore, MD 21202
Phone: 410-659-6300    Fax: 410-659-6266     Security & Privacy Policy

Disclaimer: The information provided on this web site is not official U.S. Government information and does not represent the views or positions of the U.S. Agency for International Development or the U.S. Government.

Icon depicting the USAID Seal