Table of Contents
Capitulos
  1. La fertilidad continúa en descenso
  2. El uso de anticonceptivos
  3. La mezcla de métodos anticonceptivos
  4. Conocimiento y disponibilidad de la anticoncepción
  5. Otras influencias directas en la fertilidad
  6. Preferencias en cuanto a la fertilidad
  7. Las mujeres jóvenes
  8. La supervivencia y la salud de los niños
  9. La salud materna
Temas principales

Publicación del INFO Project, Center for Communication Programs, the Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, 111 Market Place, Suite 310, Baltimore, Maryland 21202, USA.

Volumen XXXI, Número 2,
Primavera de 2003
Serie M, Número 17
Temas especiales

Otras influencias
directas en la fertilidad

Junto con el uso de anticonceptivos, varios otros factores influyen directamente en los niveles de fertilidad (17). Estos “determinantes próximos” de la fertilidad incluyen la edad de la mujer al casarse o entrar en una unión conyugal (legal, consensual u otra) por primera vez, la duración del período de no susceptibilidad de embarazarse durante el posparto y el aborto inducido.

Estos factores son particularmente importantes para explicar los niveles de fertilidad y los descensos de fertilidad en lugares donde el acceso a la información y servicios de planificación familiar es deficiente y, por ello, el uso de anticonceptivos no ha jugado un papel preponderante (15). Algunos investigadores sostienen que, a medida que el uso de anticonceptivos alcance tal grado de difusión que sea improbable que hayan futuros aumentos substanciales, los otros determinantes próximos desempeñarán papeles relativamente más importantes en los cambios de la fertilidad en años venideros (48).

Además de estos factores directos hay, por supuesto, muchos otros factores que influyen en la fertilidad, tanto sociales, económicos y culturales como la labor de los programas de planificación familiar. La influencia que éstos ejercen, sin embargo, es indirecta ya que inciden en la fertilidad al afectar uno o más de los determinantes próximos. A manera de ejemplo, la elevación del estatus y logros educativos de la mujer son factores indirectos. A menudo aumentan la edad de la mujer al casarse por primera vez y el uso de la anticoncepción, dos de los factores que tienen efecto directo en la fertilidad.

Edad al casarse por primera vez

La edad a la cual la mujer experimenta las relaciones sexuales y, por ende, corre riesgo de quedar embarazada y tener hijos tiene un efecto importante en la fertilidad: cuanta más es su edad, menos es su potencial de fertilidad de vida. A pesar de que a veces se puede tener hijos antes del matrimonio, la edad de la mujer al casarse (o, en algunos países, la edad a la que inicia una unión consensual) con frecuencia representa el comienzo de la actividad sexual regular.

A young Nepalese woman awaits her marriage ceremony

Caroline Jacoby

Una joven nepalesa en espera de su ceremonia matrimonial. La edad de la mujer al casarse es uno de los muchos factores importantes que, junto con el uso de la anticoncepción, tienen efecto directo en los niveles de fertilidad.

Entre los países encuestados, en el Cercano Oriente y Norte de África, la edad promedio del primer matrimonio ha aumentado de menos de 18 años para las mujeres de más edad (entre 45 y 49 años en el momento de la encuesta) a 20,6 años para las mujeres entre los 25 y 29 años (ver el cuadro I). Presiones menos drásticas hacia la baja de la fertilidad son aparentes en África Subsahariana y en Asia, pero no en América Latina y el Caribe donde la edad mediana del primer matrimonio parece haberse mantenido estable a casi exactamente los 20 años durante dos décadas o más.

El aumento de la edad al casarse por primera vez ayuda a bajar la tasa de natalidad, especialmente donde hay poco control de la fertilidad dentro del matrimonio. A pesar de que la relación exacta entre la edad al casarse y la fertilidad es difícil de cuantificar, las encuestas revelan que hay una fuerte relación inversa entre la edad promedio del primer matrimonio y la TFT de un país.

No todas las mujeres casadas corren riesgo de quedar embarazadas, aunque hay algunas mujeres no casadas que lo enfrentan porque son sexualmente activas (ver la capitulo 7.1, Actividad sexual). En un estudio de mujeres nigerianas en 1990, por ejemplo, 36% de mujeres casadas informaron que no eran sexualmente activas, más de 80% debido a la abstinencia sexual posparto. Al mismo tiempo, 38% de mujeres no casadas indicaron que sí tenían actividad sexual (26).

No susceptibilidad durante el posparto

La no susceptibilidad de embarazarse durante el posparto incluye la amenorrea posparto que ocurre entre el nacimiento de un hijo y la reanudación de la ovulación, y la abstinencia del coito en el posparto. La duración de la amenorrea posparto depende sobre todo de la intensidad y duración de la lactancia (61, 105).

El período de no susceptibilidad al embarazo después del parto es mucho más prolongado en África Subsahariana; la duración media es un poco más de 15 meses. Este tiempo prolongado refleja principalmente la amenorrea posparto en todos excepto 5 de 28 países que registran datos. La duración de la no susceptibilidad en el posparto es mucho más corta en otras regiones (ver el cuadro J). En todos los países que se encuestaron fuera de África Subsahariana, el período de amenorrea posparto es más largo que el de abstinencia posparto.

Mundialmente, en 30 países con datos provenientes de dos entrevistas desde 1990, los descensos en la duración de la no susceptibilidad al embarazo en el posparto han sido en general pequeños (en promedio sólo la mitad de un mes). Estos cambios han tenido poca influencia sobre los niveles de la fertilidad.


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