Uso de anticonceptivos
entre los adultos jóvenes
En los países que se encuestaron, el nivel más alto de uso de anticonceptivos es el del grupo de mujeres no casadas, sexualmente activas, entre los 20 y 24 años de edad; el nivel más bajo es el del grupo de mujeres adolescentes casadas (de 15 a 19 años). En especial en África Subsahariana y en el Sur de Asia, las mujeres jóvenes casadas frecuentemente tienen que enfrentar de inmediato expectativas culturales y presiones sociales para “probar” su capacidad de tener hijos ante sus familias y las familias de sus esposos (73, 82). Como resultado, pocas mujeres adolescentes usan anticonceptivos.
A la inversa, en las mujeres jóvenes no casadas sexualmente activas la motivación para evitar el embarazo es fuerte y entonces tienden a usar la anticoncepción (70). Posiblemente otras mujeres, casadas o no casadas, desean usar anticonceptivos pero enfrentan obstáculos para obtener planificación familiar por su corta edad y su condición de no estar casadas (51, 60, 106).
En África Subsahariana, las mujeres casadas entre 15 y 19 años muestran niveles especialmente bajos de uso de anticonceptivos, aproximadamente 13% (ver el cuadro 10). Entre las mujeres adolescentes no casadas pero sexualmente activas, sin embargo, el nivel de uso de la anticoncepción llega a 39%. En la región, un 20% de mujeres casadas entre las edades de 20 y 24 años utilizan anticonceptivos, en comparación con 49% de las mujeres no casadas sexualmente activas de la misma edad. Las mujeres que no están casadas con frecuencia usan condones, mientras que las mujeres que lo están generalmente utilizan los AO o los métodos tradicionales.
Un promedio de 39% de las mujeres casadas entre 15 y 19 años practican la anticoncepción en América Latina y el Caribe. En comparación, 60% de mujeres no casadas sexualmente activas de esta edad usan anticonceptivos. Las mujeres entre los 20 y 24 años tienen aún mayor probabilidad de usar anticonceptivos, esta cifra llega a 52% entre las mujeres casadas y 69% entre las no casadas pero sexualmente activas. En el grupo de las mujeres casadas, las píldoras y los inyectables son los métodos más usados; entre las mujeres no casadas, las píldoras, los condones y los métodos tradicionales.
En Europa Oriental y Asia Central, casi 30% de las adolescentes casadas practican la planificación familiar, en su mayor parte los métodos tradicionales. Ocho de cada 10 adolescentes no casadas sexualmente activas utilizan métodos de planificación familiar; la mitad usan condones. En el grupo de mujeres casadas de 20 a 24 años, los DIU y los métodos tradicionales son los más populares, mientras que las mujeres no casadas de la misma edad confían en los condones así como en los métodos tradicionales.
Los datos de encuestas comparables en Asia y el Cercano Oriente y Norte de África solamente se encuentran disponibles para las jóvenes casadas. En ambas regiones, cerca de una quinta parte de las adolescentes casadas usan anticonceptivos, igual que casi una tercera parte de las mujeres casadas entre las edades de 20 y 24 años.
Tendencias del uso de anticonceptivos. El uso de anticonceptivos entre las mujeres jóvenes no casadas pero sexualmente activas ha incrementado sustancialmente desde 1990, según los datos de encuestas repetidas en 26 países en desarrollo. La prevalencia de anticonceptivos entre las mujeres no casadas entre los 15 y 19 años aumentó en promedio 5 puntos porcentuales en África Subsahariana y 21 puntos en América Latina y el Caribe.
Particularmente, las adolescentes no casadas sexualmente activas tenían el doble de probabilidad de utilizar condones en el momento de la encuesta posterior que en la anterior (ver el cuadro 10). Los aumentos en el uso de condones explicaban casi la totalidad del aumento del uso de anticonceptivos en África Subsahariana y 61% en América Latina y el Caribe.
Los niveles de uso de anticonceptivos subieron 6 puntos porcentuales entre las mujeres no casadas sexualmente activas entre 20 y 24 años en África Subsahariana, y 18 puntos porcentuales en América Latina y el Caribe. También esta vez, el mayor uso del condón fue responsable de la mayor parte del aumento del uso de anticonceptivos en los países subsaharianos y de 57% en América Latina y el Caribe.
Enfrentados con la epidemia del VIH/SIDA, muchos países han enfocado sus esfuerzos en aumentar el acceso de la juventud a los condones y su uso. En Colombia, por ejemplo, el programa nacional de planificación familiar llamado PROFAMILIA ha incorporado cada vez más los servicios de salud sexual y reproductiva en sus clínicas, adoptando un enfoque en las necesidades de la juventud (55). Entre 1990 y 2000, el uso del condón en Colombia creció de 3% a 28% entre las adolescentes no casadas sexualmente activas, y de 4% a 28% entre las mujeres no casadas sexualmente activas de 20 a 24 años (ver el cuadro 10).
En forma similar, el uso del condón en Senegal subió de 15% a 29% entre las adolescentes no casadas pero sexualmente activas y de 7% a 41% en el mismo grupo de mujeres pero de 20 a 24 años de edad entre la encuesta de 1992–3 y la encuesta de 1997. Recientemente, Senegal ha implementado grandes esfuerzos para promover el uso del condón entre los jóvenes (4). (Para mayor información sobre el VIH/SIDA entre los jóvenes, ver Population Reports, Los jóvenes y el VIH/SIDA: ¿Podemos evitar una catástrofe?, Serie L, No. 12, otoño de 2001.)
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